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La Coctelera

Cuaderno de bitácora del "Matilda Briggs"

Mitología creativa: artículos sobre Sherlock Holmes, el Capitán Nemo, Tarzán, Doc Savage, Cthulhu... y otros miembros de esa misma familia... por ALBERTO LÓPEZ AROCA. Casa fundada el 27 de febrero de 2006

3 Enero 2012

FIRMAS DE "ANTOLOGÍA Z VOL. 5 EN ALBACETE"

Tags: autobombo

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17 Noviembre 2011

C’est fini... por el momento (cosas de no votar)

“El pegadizo lema ‘Lo llaman democracia, y no lo es’ debería de significar algo, ¿verdad? Para muchos de nosotros, sí”.

Servidor de ustedes

 

(Perdón por la autocita, pero no me he podido resistir... Léanse el título del artículo y arranquen... Aviso: no hay seguro de vuelo, salvo la seguridad de que se la van pegar...)

 

Me refiero, por supuesto, a mi percepción provinciana del movimiento 15-M, sobre el que tantos (dentro y fuera de España, por cierto) habíamos puesto... bien, seamos sinceros... no tantas, pero sí un número limitado de esperanzas. Los políticos de bien (los afiliados y candidatos, digo) estarán de enhorabuena ante esto que parece una capitulación de un simple ciudadano, pero que en realidad es un “CONTINUARÁ...”, así, con mayúsculas. Como en los buenos seriales de antaño, esos en los que el bueno quedaba colgando de las riendas del caballo, que a su vez estaba enganchado al carromato despeñado, que a su vez se sujetaba por un correaje que casualmente se había quedado atorado en el broche de la maleta abierta de la viuda —que por cierto, también asoma la cabeza por el borde del carro y grita “¡AUXILIO, SOCORRO... ¿ES QUE NADIE VA A VENIR A SALVARNOS?”

No.

En esas estamos. En continuará. La viuda en peligro de muerte. El final de la vida garantizado. Etc.

Mi percepción de la defenestración de este movimiento ciudadano (y no me voy a cansar de repetir lo de “mi percepción”; no lo acusen a falta de destreza literaria, plis) tiene que ver con el modo en que determinados partidos políticos (sobre todo los minoritarios) han intentado apropiarse del tinglado. Y por desgracia, lo han conseguido. Eso sí, cada uno ha obtenido un cacho. Que les aproveche (electoralmente hablando; si es por mí, que se les atragante. No tendré esa suerte).

Todas estas idas y venidas del 15-M, movimiento reclamado por políticos de formaciones como Izquierda Unida, UPyD (Unión, Progreso y Democracia), los oportunistas EQUO (que no son siglas, creo, pero escribo su nombre como me sale de las narices, ¿vale?), y otros derechosos (y pseudo-izquierdosos) disfrazados de color verde, (¡incluso el PSOE, si escuchamos al PP!) han devenido en una puta mierda que pide los votos de los ciudadanos cabreados con el sistema. En esta P.U.T.A.M.I.E.R.D.A., que debería ser un nuevo partido político, si no lo es ya.

Así de claro.

Hasta los que supuestamente eran unos radicales peligrosos (con ridículas detenciones político-policiales, como el no-colectivo ANONYMOUS, que debería quitarse la careta de Guy Fawkes antes de pedirle a nadie que vaya a votar aunque sea mal, joder) se han sumado al carro de LA GRAN OFENSIVA PARA “HACKEAR EL SISTEMA”. ¡Toma ya! ¡Con dos cojones, claro que sí! ¡Una ofensiva antisistema que consiste, nada menos, que en “VAYAMOS TODOS A VOTAR A LOS PARTIDOS MINORITARIOS, O VOTEMOS EN NULO”. (Lo que viene a ser votar aunque sea mal, ¿no?)

Qué bueno, ¿eh? Así sí que sí, ¿no? La mejor forma de reformar el sistema electoral es votar a todos los tipos que, con mejor o peor intención (yo, personalmente, siempre les presumo LA PEOR DE LAS INTENCIONES, y aunque me equivoque en algún caso, acierto en la mayoría, ¿verdad?), están pidiendo lo mismo que los audaces líderes mayoritarios: El voto para su formación.

Vamos, me han convencido. Joder, vaya si no... Voy a ir a votar... De cabeza, vamos... No sé si al PP (que VA A GANAR SEGURO, COÑO), o al PSOE (“el VOTO ÚTIL” de un montón de elecciones anteriores, ¿no?), pero voy a ir a votar. La campaña de esta gente funciona, ¿no?

Pues no me sale de los huevos ir a votar. Y punto.

A ver, ya lo he dicho antes, pero ¿quieren ustedes/vosotros saber cuáles van a ser los resultados de las elecciones del 20-N? Yo he encontrado (y obra en mi poder) un texto secreto de Nostradamus donde están recogidas desde hace no sé cuántos siglos esos resultados... Si hay quiniela, esta es la mía (perdón, la de Nostradamus):

 

El PP gana. Arrasa. No tan exageradamente como se pensaba (el ABC y La Razón dirán que “por supuesto”), pero sí con una mayoría absoluta de las de batir récords. Sin mariconadas, como les gusta a ellos (de cara a la galería, claro). Una mayoría de esas de las de poder prohibir el matrimonio homosexual, el aborto, o la felación (salvo que se practique como pago a un banco; esto se puede estudiar en el partido...) Mola.

 

El PSOE gana. O sea, pierde. Pero pierde por menos de lo que habían previsto. (Diferencia ridícula con respecto a las estadísticas, derrota aplastante, pero...) Se chupan las pollas unos a otros (en plan consolación), y van a ser... ejem, ejem... “una oposición firme”, “una alternativa (¿les suena?) responsable y de peso”, y un montón de gentuza que se ha pegado unos meses buscando dónde colocarse para poder seguir trasegando con la pasta del erario público. Mola.

 

Izquierda Unida (IU, que en cada región lleva un apellido) dirá que ha ganado también. Han subido de votos. Poquitos. Pocos. Nada práctico. “El apoyo de los indignados bla bla bla...” Pero no tanto como para resultar una fuerza competente, competitiva, o de forrarse. Los del PP se los comen con patatas en todas partes. Van a tener que echarse varios millones de cervezas con sus viejos amigos del PSOE. La cama estará calentita, calentita. ¡Vaselina para todos! Mola.

 

UPyD gana. O se mantiene. O lo que sea. El caso es que Rosa Díez seguirá con su sillón de diputada (¡oh, sí, tan diputada ELLA!), y aquí paz y después gloria. El mensaje tras las elecciones será algo así como “¡SEGUIMOS SIENDO COJONUDOS!”, y también “¿No veis que deberíais votarnos? Porque somos fundamentales para que esto del Congreso y el Senado siga funcionando”. Mola.

 

Tengo dudas acerca de EQUO. (Quiero decir que Nostradamus tiene dudas con EQUO; el texto está borroso en este punto). Parece que algo va a sacar en claro como nueva formación, “¡el partido que ha dado la campanada!”, dirán, o algo por el estilo. Una versión con barba de Rosa Díez, quizá gracias a Madrid. ¿Escaño? Imposible no, sólo muy difícil. Mola. (¿Mola?)

 

Los demás: Pues eso, más de lo mismo. Los nacionalistas tendrán lo suyo (sus fieles son muy fieles), la formaciones pequeñas se comerán una mierda (con todos mis respetos para con las mierdas), y Nostradamus piensa que las formaciones de ultraderecha declarada (no como el PP, que no se declara de ultraderecha aunque lo sea, sino España 2000 y semejantes engendros) deberían aunarse para tener algo de fuerza. Lo mismo vale para los diversos “Partidos Comunistas De _________” (rellene el lector con el nombre de su provincia, o bien escriba “Los Pueblos de España”, “La Leche El Bollo” o “Spiderman contra La Masa”). Ser nuevo no es rentable; ser de centro lo es menos. Porque para eso está la ultraderecha ultracatólica, chavales.

 

Nostradamus, tenemos que decirlo, no se quebró un cojón con esta profecía.

Pero yo, que soy un valiente, me voy a arriesgar con cifras. Pongamos que el censo electoral, entre españoles y extranjeros con derecho a voto (no me lo he mirado; soy culpable, ¿podrán votar los inmigrantes...? ¡Tachán, tachán... misterio!) suman unos 36 millones de votantes en potencia... para mi cuenta. Veamos cómo estoy de álgebra:

 

Votos nulos: Unos 400.000 (los mismos o poco más que en las elecciones pasadas; Anonymous se puede subir a un árbol y ahorcarse. El 1’1%)

Votos en blanco: Entre 700 y 800.000 (más que en las elecciones pasadas,; ni hackeo del sistema, ni pollas en vinagre, porque los que no quieren votar, siguen sin saber que votar en blanco beneficia a los partidos mayoritarios. El 2’083 %. Anonymous soltando heces por la pierna en sus respectivos patíbulos).

Votos de IU: 1.200.000 (aumentan un poquito, mira tú, hace falta más vaselina. El 3’3 %. No somos nadie. Y menos que seremos en el futuro inmediato por culpa de los que no votamos).

Votos del PSOE: Pongamos que 5 millones y medio, como mucho... Quizá sólo 5 milloncejos de votos. (“Oh, es dramático... pero esperábamos aún menos, así que tira que te va...” El 15’27 %. Tampoco está tan mal, para ser el partido que estaba en el gobierno cuando empezó a llover mierda... el PP habría perdido menos).

Votos del PP: 9 millones de votos (quizá casi diez entre pitos y flautas, por aquello del cabreo con Zapatero). Los parroquianos del PP (un millón se saltaron las municipales/autonómicas porque tenían que mirar el tema de hacienda) al completo. El 27’7 %. Récord de La Muerte... si exceptuamos la abstención en nuestro país.

Votos Resto de Formaciones: 9 millones de votos (muy generosos somos) para el resto de partidos (Y aquí incluimos UPyD y Equo, ¿vale? Y a los nacionalistas. Algún escañito suelto, nada importante. Estáis jodidos. Negociad. Acostaros con quien podáis para comprar vuestras piscinas de mierda). El 25 %.

Abstenciones: 10 millones con 100.000 no votantes, para mi cuenta. Gandules. Ácratas. Malvados. Pensionistas. Desencantados. Cabreados. Extranjeros. Culpables de que gane el PP. (“¿Indignados?”). El 28,05 %. (Victoriosos, pero por los pelos...)

Hasta los huevos.

 

(En esta quiniela sale, si sumamos los resultados, un porcentaje de electores del 102,503 %, cosa que es teóricamente imposible. Aquí hay votantes de más, como si me hubiese equivocado en las cuentas —TODOS hacemos trampa—. Reto no al INE, sino a cualquiera que pida hacer las cuentas del INE, que cuadre las estadísticias de las elecciones con DATOS REALES... de las del 20-N o las de cualquier otra fecha en España. A ver qué pasa... y a ver si se las entregan todas sIN pertenecer a tal o cual partido, cuentas claritas e impolutas...)

 

La abstención vuelve a ganar (oh, qué sorpresa), y no por tanto como en las regionales/municipales. Pero vuelve a ganar. (Como los que no van a votar son los míos, he procurado quedarme corto. En mi fuero interno creo en mis 11 millones de perezosos y desentendidos de la política, como los llamaría cualquiera de los chupasangres... pero en fin, hay que hacer apuestas, y no vas a poner siempre en la quiniela que tu equipo gana de calle, ¿verdad?)

(ESPERO EQUIVOCARME Y QUE LA ABSTENCIÓN SEA DE 12.000.000 DE VOTANTES. O SUPERIOR. O MUY SUPERIOR).

 

 

(yo también soy un pringao...)

 

...

 

Volviendo al 15-M:

Si Nostradamus está en lo cierto (¿y quién lo duda?), lo normal es que todo vuelva a la normalidad, ¿no? Los revolucionarios (una parte muy, muy pequeña) han votado a sus partidillos y se sienten ganadores (pero jodidos porque los que no vamos a votar SEGUIMOS SIN IR A VOTAR); los que están jodidos por un millón de motivos (sin casa, sin trabajo, sin derechos... lo que viene a ser JODIDOS) le habrán votado a quien les haya salido de la entrepierna (para castigar a unos, para fastidiar a otros, o sencillamente no habrán votado, como servidor); y ya está.

Pero después las cosas seguirán igual. Peor, con seguridad. Es la evolución del momento y del sistema. ¿Tragamos pollas a espuertas? Pues más pollas que tragar para el pueblo, claro que sí.

Vamos a ver privatizaciones de todo lo imaginable (cosas que no sabíamos que eran públicas se van a privatizar, ¿apostamos algo?), discursos triunfalistas ante personas que piden vivienda, trabajo, salud, educación y que dejen de meterles palos por el culo, y un montón de excusas del tipo “es que ahora no es el momento, ya falta menos, quedan sólo dos años, tres, cuatro a lo sumo para salir de la crisis...”

Mola, colega. Mola cantidad. ¿Te apuntas al rollo?

 

...

 

Miren, se me ocurre una obviedad (que no se me ha ocurrido a mí, pero la cuento como mía por excéntrica, para no culpar a nadie de mis locuras). ¿Por qué los políticos (mayoritarios, medianos, chiquitajos) no proponen que se cambie la ley para QUE SEA DELITO NO CUMPLIR EL PROGRAMA ELECTORAL? Una cosa denunciable y tal, de meter en la cárcel al que, por ejemplo, haya dicho que no va a privatizar... no sé... la Sanidad, ¿vale?, la Sanidad, y después, cuando tiene el cargo y el puesto (justificado por su pantomima democrática que no cuenta con los votos no emitidos, o los nulos, o se beneficia de los blancos... en fin, ya nos entendemos), dice, “Joder, no nos queda más remedio que...”

Y a esos a la cárcel. Sin paliativos.

Por ejemplo. Al azar. (No LA CÁRCEL. Eso no es azar. No es ninguna broma).

Sinceramente, yo veo esta medida (cárcel gorda por no cumplir el programa electoral) bastante razonable. Las voces en contra arguyen: “Ya, sí, ¿y tú te crees que ellos van a promulgar una ley que va en contra de lo que hacen? ¿Tú es que eres gilipollas o qué?”

Y yo contesto: “Ya, sí. De eso estoy hablando. Por eso no voy a votar a ninguno. Ni siquiera al que dice que lo hará, porque es mentira. Y si lo cree de corazón, encontrará trabas legales que se lo impidan, y también maletines con euros de color negro que le permitirán construirse en su nuevo chalé una piscina olímpica”.

¿Me explico?

...

 

Con respecto al tema del 15-M (cuántas vueltas para volver a lo mismo):

No, no estoy especialmente decepcionado. Bueno, sí. Algo triste, pero es por culpa de los tiburones. (No los tiburones del mar, sino los otros. Los tiburones de verdad me parecen de puta madre; vamos, casi soy fan de los tiburones. No son tan dañinos como algunos tíos mierdas que yo me sé). Que el gran plan antisistema sea apoyar al sistema sólo indica que los elementos prosistema que no están demasiado en el rollo (IU, UPyD, EQUO; etc) resultan muy convincentes. O eso, o que el 15-M no era tan antisistema como nos contaban hace meses desde el PP, el PSOE y CiU en sus mediáticas representaciones teatrales, en sus mediáticas medidas de represión policial fascista de hace unos meses, en sus mediáticas declaraciones de predicamento en sus propias parroquias... Ahora casi parecen otros partidos. Como si hubiesen perdido la memorial (Y no, no estoy trabajando para IU, UPyD, EQUO, y los de más muchachos. Me producen tantos vómitos como los otros. ¿Está claro?)

Estoy seguro (fuera el tono humorístico, sarcástico, satírico) de que hay sueltas un montón de células de “indignados” (y si ellos permiten que los sigan llamando así deberían montar un pollo muy gordo, porque lo de “indignados” viene de un franchute trasnochado que ESTABA DESEANDO QUE VOTÁRAMOS) en activo, y esperando el momento para salir a la calle y armar un buen lío (J.M. Aznar dixit cuando era emperador de ¡España!). Hemos llegado a un punto en el que los “abstencionistas” (y definirse así no me parece mal, pero que te definan así suena a “quiero ponerte una etiqueta, tú, gandulaco, ve a votar o si no ganará el PP”) estamos siendo sometidos a un auténtico bombardeo, a una intolerable sesión de acoso y derribo digna de LOS PEORES POLÍTICOS FASCISTAS DE NUESTROS DÍAS. Rajoy nos pide que votemos. Rubalcaba también. Cayo Lara también. Rosa Díez también. Todos (EQUO, los nacionalistas, los chiquitines) nos dicen que vayamos a votar, aunque no sea a ellos. Nos dicen MANTENED EL SISTEMA CON VUESTRO VOTO.

Y en este momento se oyen las ridículas y supuestamente SINIESTRAS risas, en una pervertida versión de lo que ellos cren que es una película de la Hammer, de los pardillos de los Anonymous de fondo... Repito, cretinos, y es mi percepción y mi opinión, ¡mirad en la puta Wikipedia quién era Guy Fawkes, coño! ¡Que ese tío puso una bomba gorda, joder! ¡O releereos V de Vendetta (seguro que sólo habéis visto la peli de mierda de los gilipollas que hicieron Matrix, ¿no?) y dejad de pedir votos para “los partidos minoritarios”, y “votos nulos”!-

¿“Hackear el sistema”?

Anda y que os den en la ESO, capullos... La nueva Reforma os reformará para que vayáis a las urnas con gusto...

Y dejadme no votar en paz.

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5 Noviembre 2011

NECRONOMICÓN Z: la cubierta de Alejandro Colucci (y más Colucci todavía: Antología Z vol. 5)

Pues esta es la pinta que tiene mi próximo trabajo en solitario:

Y esta es la pinta que tiene la portada de la antología que incluye el relato "Casi muertos (un melodrama americano)":

Muy prontito, en las tiendas...

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5 Septiembre 2011

Una aproximación a José Luis Zárate, mitógrafo creativo ("LA MÁSCARA DEL HÉROE")

 

¿Alguien de entre los aquí presentes desea saber qué diablos sucedió realmente en la goleta Demeter allá por 1896 (año arriba o abajo)?

Hasta ahora, gracias a la compilación de recortes de prensa, diarios y correspondencias personales que el señor Bram Stoker recopiló bajo el título de Dracula (1897), sabíamos que un conde transilvano de oscura naturaleza había llegado a Whitby, en Inglaterra, para conquistar las islas británicas... y quizá, más tarde, el mundo. También sabemos que no lo consiguió, gracias a los esfuerzos de un grupo de valientes que se enfrentaron a la amenaza, encabezados por el profesor-doctor Abraham Van Helsing. (Una especulación importante y en sentido contrario se nos muestra en El año de Drácula, de Kim Newman, y sus secuelas).

Existen diversas especulaciones acerca de la intervención del señor Sherlock Holmes de Baker Street durante el llamado "Affair Dracula", y el presente autor recogió comentarios respecto a las diversas teorías en el artículo "Re: Vampires, o, La ‘Conexión Carfax'", incluido en el volumen Sherlock Holmes y lo Outré (diciembre de 2007). Precisamente en dicho texto mencionábamos la narración de Caitlín R. Kiernan titulada "The Drowned Geologist" (El geólogo ahogado, incluido en la antología Shadows Over Baker Street, 2003, volumen que cuenta con edición en castellano desde hace algunos años), donde el señor Holmes contemplaba desde los acantilados la llegada del misterioso barco ruso...

Por fin, gracias a nuestro amigo y compañero de Puebla, el señor José Luis Zárate, hemos podido conocer los escabrosos e insólitos detalles de la travesía que el Demeter realizó para transportar un siniestro cargamento compuesto por ataúdes cerrados, llenos de tierra transilvana... y algo más.

La novela corta La ruta del hielo y la sal se publicó originalmente en México, según me informan, en 1998, y ha tardado más de diez años en llegar a España. Bienvenida sea esta pequeña gran obra maestra que mitográfos creativos, profanos y expertos, aficionados al vampirismo o expertos en la figura del Conde Drácula, tienen la obligación de visitar en el más corto plazo de tiempo. Y no lo digo en vano.

Es La ruta del hielo y la sal un concienzudo trabajo que reconstruye los meses que transcurrieron desde la salida del Demeter en Varna, hasta su espectral llegada al puerto de Whitby, a través del testimonio de su innominado capitán (hasta ahora no he encontrado su nombre en ningún registro, ni tan siquiera entre los papeles del señor S.F. Billington, abogado de Whitby y responsable de la transacción comercial), que quedó consignado no sólo en la bitácora de la goleta, sino también en unos papeles que las autoridades encontraron, en su día, en el interior de una botella...

Una advertencia: cualquiera que busque una obra convencional que caiga en los tópicos de esta clase de reconstrucciones, debería alejarse de inmediato de esta novela del señor Zárate (y de cualquier otra que ostente su firma), pues la aproximación de este investigador mexicano está mucho más cercana al auténtico espíritu de la compilación de textos de Stoker que a cualquier interpretación cinematográfica amanerada. Estamos, señoras y señores, ante algo muy serio.

La ruta del hielo y la sal está acompañada de otras dos novelas breves, que en su conjunto conforman el volumen que Grupo AJEC publicó en 2009 en nuestro país bajo el título genérico de Las máscaras del héroe.

Por si el pastiche draculiano no fuera suficiente motivo para acercarse a este libro, diré que los otros dos textos revisitan a dos figuras de la llamada cultura popular (o como nos gusta decir en términos mitográfico-creativos, "historia reciente").

Así, Del cielo profundo y del abismo -que parte de una cita de Baudelaire, si es que este dato le sirve a alguien- especula acerca del destino final del denominado "Hombre de Acero", "Hombre del Mañana", "El Primero de los Súper-Héroes" (una denominación a todas luces errónea, teniendo en cuenta la probada existencia de Hugo Danner), o sencillamente, Superman.

Zárate demuestra que ha leído los tebeos originales de Siegel y Schuster, y probablemente cientos de los siguientes -incluidas las revisiones de Frank Miller, Grant Morrison y el magistral ¿Qué fue del hombre del mañana? de Alan Moore-... y ha salido por la tangente, claro.

No abundaremos en esta más que satisfactoria obra repleta de sorpresas y guiños, pero tenemos la obligación de comentar, al menos, el punto de partida: ¿Y si Superman fuera, además, un detective privado a lo Philip Marlowe?

Y es que eso es lo que tenemos aquí: La historia del héroe venido de Krypton, contada por Raymond Chandler... nada más y nada menos.

La máscara del héroe se cierra con otro texto insólito, publicado originalmente en 1994, y del que nos dice la contraportada que "se convirtió casi de inmediato en un clásico secreto" en México. Con razón, claro que sí, pues Xanto. Novelucha libre es lo que promete el título (una revisitación de la mítica figura del Santo, el luchador mexicano protagonista de una increíble cantidad de películas difícilmente calificables), y también es eso: una novelucha libre, una novela de a duro (no sé cómo se llamarían las novelas baratas en México, la verdad) escrita con todo el amor y toda la mala leche del universo, dos fuerzas contrapuestas (el amor y la mala leche, digo) para una obra que recupera la extensión mexicana de los Mitos de Cthulhu que nació allá por la década de 1970, y los enfrenta al Luchador de las Multitudes, Xanto.

Lo diré bien claro: Sencillamente impresionante.

El señor José Luis Zárate nació en Puebla en 1966, ha acumulado premios como un banquero emite notas de desahucio, ha dirigido fanzines (en papel y también versión virtual, con disquete y en la Red de Redes), y me da miedo pensar en lo enorme de su bibliografía, lo cual incluye sus textos inéditos... Aunque me consta que está agotado (no Zárate; ahora verán), quiero recomendar a los rebuscadores el librito En el principio fue la sangre, una excepcional compilación de artículos donde el amigo Zárate habla sobre Jack el Destripador, Godzilla, Michael Maltese (ese famoso desconocido), Philip K. Dick, los asesinos en serie, y todo lo que se le pone por montera. Actualmente, además de escribir más novelas (él sabrá lo que se trae entre manos), escribe algo así como unos tres microcuentos diarios (muchos de ellos sherlockianos, por cierto; la mayoría de carácter mitográfico creativo) desde Twitter... es lo que él denomina "twitteratura".

Qué disparate, este caballero...

 

(Y, por supuesto, una reclamación: Exijo la edición de más obras de este autor en España YA).

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1 Septiembre 2011

ÍNSULA Nº12: Más holmes, Bill Maxwell (del FBI), Vicente Cifuentes, Bukowski, Playboy... (INTRODUCING KING PARKER)

 

Seré breve:

El Ínsula nº 12 apareció el 7 de julio de 2005, con unos contenidos imprescindible y bla bla bla. Contiene la continuación de "La Aventura del Magnicidio Resuelto" de Juan García Rodenas, una entrevista que servidor realizó a mi amigo el historietista Vicente Cifuentes, un relato bukowskiano del señor Miguel G. Ventayol (de la banda de Norm Eldritch, por cierto), y el primer relato "oficial" de King Parker.

¡Hacedle hueco!

(Y descargároslo AQUÍ).

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10 Agosto 2011

Sobre la redacción de “Necronomicón Z” (un aviso y una disculpa... y casi un prólogo)

 Quiero presentar mis excusas a amigos, lectores, y sobre todo a mis editores (esos pobres chicos) por el tiempo que me está llevando concluir (de una puñetera vez, debo añadir) esta novelita Z. Hay tantos retrasos como motivos para retrasarse, pero en este caso, quiero explicar y confesar que el proceso de redacción está siendo francamente complicado.

Habitualmente, o al menos desde que empecé a escribir historias largas, siempre he dicho que las novelas son mecanismos de relojería en los que todas las piezas tienen que encajar. Si no es así, el reloj se adelanta, se atrasa, en el peor de los casos se detiene y sólo tiene razón dos veces al día... es un consuelo.

Pero "Necronomicón Z" es sutilmente distinta. Sí, es un mecanismo de relojería, sin duda alguna. Un reloj complejo que contiene a su vez un montón de relojitos más pequeños: Una clepsidra de plástico en cuyo interior cae arena de color rosa, un digital de pulsera (con calculadora) que me regalaron en la primera comunión, el reloj de sol (un llavero, en realidad) de Tico, el ratoncito que acompañaba a Willy Fogg y a Rigodón en su vuelta al mundo... Y un montón de artilugios más que ni yo mismo termino de entender. Pero que son necesarios para su funcionamiento. Todos son importantes.

Y es que por una vez, tengo la sensación de que está conectado a una bomba.

Eso es exactamente lo que siento mientras estoy sentado ahora mismo ante la pantalla del ordenador, escuchando el tableteo (diría traqueteo, porque siento que me muevo) de las teclas mientras las pulso por medio de un proceso mental automático: asdfg ñlkjh, asdfg ñlkjh...

Cada rueda tiene que encajar en su engranaje, cada tornillo tiene que estar apretado tan sólo lo justo para no trasroscar la tuerca, hay por ahí un par de cables (uno azul y uno rojo) que es mejor no tocar demasiado, pues ya están conectados a no sé qué mecanismo... No me atrevo ni a mirarlo. Pero antes o después, tendré que hacerlo. Tendré que revisarlos. Espero que ninguno esté (por Dios, no) suelto.

Y lo malo es que si monto mal este reloj, si un muelle salta, si la aguja del minutero se adelanta, se atasca, empieza a rebotar o a reverberar, la bomba me estallará en la cara. O lo que es peor, le puede estallar al lector.

Es un trabajo de precisión, y yo estoy utilizando todas mis herramientas, que no son precisamente refinadas (aunque sí variadas). Ya lo sabéis: la sutilidad no es mi fuerte. Escribo como si mis palabras estuviesen escritas todas EN MAYÚSCULAS, abro la puerta de una patada, la cierro dando un portazo y no me molesto en preguntar si alguien está durmiendo. A fin de cuentas, sois vosotros los que entráis voluntariamente en mis libros. Yo no obligo a nadie. Así que, por favor, no os quejéis si a alguien le revientan los tímpanos. Aquí no habéis venido a dormir, ¿verdad que no?

Esta nota es sólo un aviso. Y una disculpa.

Para todos vosotros.

 

(Una cosa más: Si alguien espera que en el futuro cuente el making-off de esta novela, que se vaya quitando la idea de la cabeza. Yo mismo no sé cómo demonios me metí en el interior de esta caja china cuyas paredes interiores están forradas con los espejos deformantes de una feria de monstruos. Hace mucho, mucho calor, y de cuando en cuando, en las esquinas, me encuentro o-fudas -unos mensajes japoneses que tienen que ver con los fantasmas nipones, ¿cómo diablos saben que yo sé lo que es un o-fuda?-, invocaciones en idiomas olvidados o secretos, y alguna carta personalizada del tipo "¿Realmente crees que lo conseguirás, imbécil? Ja, ja, ja" cuyo único objetivo es desanimarme. Esa risa, ese "ja, ja, ja", es siniestra, y la escucho por los corredores donde la iluminación -no natural, sino sobrenatural- alterna tonos grises con violetas y con amarillos chillones. Es la risa de una bruja desdentada sin cuerpo, aunque bien podría ser la de un brujo sin cabeza. No puedo estar seguro. También, al doblar un recodo, me ataca al olfato el hedor de las heces de alguna bestia inmunda, pero no logro encontrar el rastro de la criatura. He llegado a pensar que hay alguien aquí conmigo, pero no lo creo. O al menos, espero que no sea así. Y si fuese el caso, espero escapar y resolver este acertijo de mil niveles antes de que me atrape. Estoy muy, muy cerca de la salida. Esperadme ahí afuera sólo un poquito más. Sólo un poquito más, de verdad. Ya casi está. Ya casi he salido. Intuyo el calor de la luz del sol a la vuelta de una o dos esquinas, aunque los pasos que estoy escuchando vienen tras de mí, y ahora han comenzado a trotar, vienen a la carrera y se acercan mucho...)

 Alberto López Aroca

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2 Agosto 2011

R.A. Lafferty: El hombre que hizo al Creador

 

¡Qué agradable es, en ocasiones, no visitar la inexacta y equívoca Wikipedia -a veces tan sesgada como el Diccionario Biográfico de la Real Academia de la Historia- para comprobar datos, fechas y detalles! Al menos, no necesito echar un vistazo a la biografía virtual del señor Raphael Aloysius Lafferty para saber que es uno de los grandes maestros de la literatura contemporánea, y más concretamente, de la literatura asociada al campo de la ciencia ficción.

Creo que la primera vez que me encontré con esa curiosa firma (R.A. Lafferty) fue en el volumen tres de la selección Fantasía, de Bruguera, que era una antología de relatos variopintos aparecidos originalmente en la norteamericana The Magazine of Fantasy and Science Fiction. Por entonces yo debía tener siete u ocho años, y la portada de ese libro ejerció -y sigue ejerciendo- una extraña fascinación sobre mí: Se trata del óleo de 1972 "Triangular Bicicleta", obra de Joan Ponç, un artista del que no he tenido más noticias salvo por la reproducción de sus cuadros en los tres volúmenes bruguerianos de Fantasía.

Fantasía 3 (al igual que los otros dos libritos) pertenecían a mi hermano Daniel: El primero ostentaba en la cubierta a un búho que sólo puedo definir como psicotrónicamente retro ("Mussol", también de Joan Ponç), y el segundo representaba una extraña superposición de caracoles del mismo estilo ("Triangular Cargol", del mismo autor), en una suerte de preñez dentro de una preñez de moluscos. Menciono aquí estas obras porque me fascinan, y seguro que antes o después, alguien me iluminará al respecto del artista responsable y el resto de sus trabajos -seguro que si Juan Perucho viviera, él mismo podría hacerlo-. Para eso está la Red de Redes: para preguntar y obtener respuestas.

La inquietante (siniestra) figura enmascarada que pasea en bicicleta bajo la protección de un paraguas y el rayo que desciende, siempre estarán asociadas, en mi memoria, al señor Lafferty. (De niño, en los días de lluvia, intentaba intuir cuál sería el destino de este personaje misterioso, vestido con frac, su larga barba de chivo... y cuáles serían sus verdaderas intenciones).

Hace ya algunos años que no releo "Las tres sombras del lobo", un cuento relativamente largo que he revisitado una y otra vez, y que considero, quizá por motivos puramente personales, una de las mejores historias de hombres lobo que jamás he leído. No lo he visto rescatado en alguna otra antología, ni en los (escasos) volúmenes compilatorios laffertianos que existen en nuestro país. Pero el señor Lafferty realizó con ese relato un ejercicio ejemplar de pseudo-pastiche, en el sentido de que tomó una estructura sobada y requetesobada -el clásico episodio de Scooby Doo, por ejemplo-, y lo convirtió en un ambiguo vaivén entre lo natural y lo sobrenatural donde el lector no es capaz de posicionarse con claridad... o al menos, con comodidad. Si alguien espera ver cómo un Larry Talbot cualquiera muerde o es mordido por enésima vez, le anticipo que los tiros no van por ahí.

El señor Lafferty empezó a escribir en 1960 y a la edad de sesenta años, nada menos. Y creo que rompió moldes. Lafferty, nacido en Iowa, era especialista en ingeniería electrónica, y como autor, yo diría que era un excelente humorista de la vertiente más negra. Formalmente era, en ocasiones, un fabulador que recordaba remotamente al Stanislaw Lem de Ciberíada (por poner un ejemplo). Pero su indefinible estilo no entendía de limitaciones, de técnicas ortodoxas, o de temas tabú. (Otra vez, quizá, como Lem).

Como suele suceder con los genuinos humoristas, Lafferty tenía uno de sus pies puesto en el campo de la literatura de horror: Estoy seguro de que ningún avispado antólogo de títulos del tipo "Los mejores cuentos de miedo" ha caído en la cuenta de que la obra de R.A. Lafferty encaja perfectamente en el perfil de otros célebres relatistas del género: Historias como "Resoplón" o "Los seis dedos del tiempo" son originales y terroríficas. Y cuando el sentido del humor desemboca en que la esposa del señor Homer es una araña gigante que lo va a devorar, las risas enlatadas de la comedia prefabricada por Lafferty se convierten en escalofríos (ver ese chiste gestaltista titulado "El agujero de la esquina").

Los relatos citados se compilaron originalmente en el año 1970, en el volumen titulado Nine Hundred Grandmothers. En España, la colección Nebulae (de Edhasa) dividió el tomo en dos cómodos libritos (completamente desencuadernados ya), titulados respectivamente Novecientas abuelas y Los seis dedos del tiempo (ambos de 1980).

Por decirlo de un modo sutil, estos dos volúmenes son sencillamente imprescindibles. Recogen relatos publicados durante los años 60 en revistas norteamericanas como If, Worlds of Tomorrow, Galaxy, Future, o la ya citada Fantasy & Science Fiction. También recogen las colaboraciones de Lafferty en las antologías Orbit, y su aportación a la celebérrima y celebradísima Visiones Peligrosas de Harlan Ellison.

Al contrario de lo que sucede con otros autores, resulta muy difícil "pillarle el truco" al señor Lafferty. Sus relatos pueden partir de ideas notoriamente peregrinas o de conceptos definitivamente sublimes: ¿Quiénes son realmente los gitanos?, se pregunta en "La tierra de los grandes caballos"; o bien ¿cuán vulgar puede llegar a ser la inmortalidad?, y nos responde en "Uno cada vez".

Al igual que ilustres predecesores como Jules Verne o Arthur Conan Doyle, Lafferty creó a través del entramado de sus relatos y novelas un universo propio e interconectado, donde los personajes recurrentes volvían una y otra vez para cometer las mayores atrocidades científicas imaginables, revolucionar el universo entero, o sencillamente, cambiar la historia del pasado, del presente y del futuro. Muchos de ellos son científicos y mentes brillantes como la de Diógenes Pontifex, Arpad Arkabaranan, Velifok Vonk y Willy McGilly. Quizás los mayores de ellos sean los que rodean a la mayor de las creaciones del señor Lafferty, pues es el hombre que hizo al Creador: Epíktistes, la máquina ktisteca que todo lo puede... la máquina que puede tomarle el pelo a todo el mundo.

De hecho, Lafferty, publicó la primera autobiografía de una inteligencia artificial en su magistral (pero no obstante complejísima) novela Llegada a Esterwine... Pero como no me quedan palabras, le cedo el testigo al lector para que recorra librerías de viejo y mercadillos en busca de Salomas del espacio, La tercera oportunidad, o cualquier volumen maltrecho donde se pueda entrever el apellido Lafferty.

Es mi recomendación, y en cierto modo, un regalo.

Tags: lafferty

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27 Julio 2011

SEMANA NEGRA 2011: crónica sentimental (y de caballerías)

 

En la Casa de América en Madrid dije que una de las características fundamentales de la Semana Negra es que allí "la información fluye". Eso es lo que yo he experimentado este año y en la pasada edición: La información se transmite de forma constante e ininterrumpida, en pegotes minúsculos que vuelan de mesa en mesa durante la comida y la cena y las copas, o transportada en pesados palés. En la Semana Negra hay memes (unidades de información viviente que se autorreplican para cumplir sus funciones reproductivas, para su persistencia, permanencia y pervivencia a través del tiempo y el espacio) de todos los tamaños, colores, sabores y olores: Memes pequeñitos, concentrados y ácidos como petazetas en la lengua, como un aguijonazo, como un simpático cotilleo malicioso, como un oscuro secreto que a nadie le importa. Memes enormes, egregios, trascendentales, grandes como un monstruo de mil tentáculos surgido de los abismos. Memes recombinados y retorcidos, memes insólitos (memes únicos pero no irrepetibles), memes recién nacidos en el mundo y cuya esperanza de vida será larga gracias a la Semana Negra.

Un acuerdo de tertulia, allá, bajo la Carpa del Encuentro: "Todo está por escribir". Y todos asentimos con la cabeza. Amén.

Este año no sólo fluye la información, sino también las emociones, que están a flor de piel. He visto correr lágrimas en los salones del Ayuntamiento de Gijón, donde unos señores del siglo XIX, colgados de las paredes, nos arrojaban sus miradas de desaprobación. Esos caballeros, a fin de cuentas, están muertos. Los otros que también nos miraban mal están muy vivos, y por desgracia, muy presentes en las mentes de los que andamos por allí. Qué desperdicio de energía mental.

Para aquellos que no conozcan los antecedentes: La actual corporación del citado ayuntamiento quiere deshacerse (defenestrar, asesinar, quizá también sodomizar previamente a la ejecución) de la Semana Negra. El rectorado de la Universidad de Gijón también ha aportado su granito de arena, en la forma del archiconocido "muro de la vergüenza", una valla de chapa -idéntica a la de los edificios en construcción- que ha costado no menos de 60.000 euros (una nadería en estos tiempos de bonanza económica para los bancos y sus perros), y que se ha convertido en un símbolo de la infamia: una página que habrá de añadirse a la General Estoria. Si los responsables de que esa aberración kilométrica se arrogan también la representación de la cultura y la educación de Gijón, deberíamos tener el cuadro completo... aunque a los monigotes se les ven los cables, por supuesto, y si uno sigue los hilos, alcanzará a ver las manos que manejan a los títeres, las manos de esos Belas Lugosis de tres al cuarto que en la oscuridad de sus despachos fantasean y vomitan obscenidades mientras susurran el consabido "I pull the strings!"

Un cuadro reaccionario y fascista, un cuadro que refleja el odio y la ignorancia supina de unos mandatarios que se escudan tras la palabra democracia, cuando no conocen su verdadero significado ni aunque lo miren en el diccionario, ni aunque Melinda Gebbie les haga un croquis, ni aunque el significado les muerda en el culo, como antes o después sucederá. (Pero se les llena la boca de democracia, como si se les llenara de virilidad. Los de Gijón no son los únicos que han intentado desposeernos de nuestras voluntades, por supuesto. Los hay por todas partes y hasta en el último rincón no sólo de España, sino del resto del mundo. Tengo la información. Ha fluido en la Semana Negra. Los memes ponen huevos en nuestros cerebros, doctor Monteverde. Y eclosionan).

Tal situación ha dado lugar a prodigios espontáneos como el aplauso que Paco Taibo recibió durante la recepción en aquella siniestra sala de los cadáveres del pasado, donde los frutos secos se pasaban de bandeja en bandeja como si fueran caviar, margaritas para los cerdos. Un acuerdo general, una emoción compartida, una decisión inamovible: Estamos con la Semana Negra, estamos contra esos villanos de opereta. No vencerán.

Algo, un espíritu combativo (no diré vengativo en ningún caso), un espíritu intenso se ha apoderado de los invitados de la Semana Negra: Hasta el señor Ramsey Campbell, que quizá no estuviera del todo ajeno a todas estas cuestiones, se dejó llevar y permitió que la información más personal fluyera en público. La compartimos y la sentimos. Más lágrimas.

La información fluye en la Semana Negra como el río de sangre que surge al abrir las puertas del ascensor. Todos acabamos empapados, mirándonos unos a otros, como si nos preguntáramos: "¿Todo ESTO puede ser cierto? ¿Quién querría destruir la Gran Pirámide? ¿Quién desea prender hogueras de libros?"

Las más poderosas armas de construcción masiva están preparadas: Las perlas twiterarias que José Luis Zárate suelta aquí y allá como si estuvieran tiradas por el suelo y sólo él pudiera verlas; las encendidas palabras de Paco Taibo, que arden constantemente, como ese cigarrillo que no se acaba nunca, el cigarrillo que Paco, en secreto pero a voces, anhela poseer; el incorruptible humor de Rafa Marín y Juanmi Aguilera, que llevan demasiado tiempo casados -Rodolfo Martínez dixit-; las desconcertantes y aplastantes teorías e hipótesis -fisiología-ficción, antropología-ficción, metafísica-ficción...- de Eduardo Monteverde, quien es capaz de hacernos dudar no de nuestros propios pensamientos, sino de nuestros propios cerebros y su utilidad y su consistencia y su durabilidad y su madurez; la impasible presencia y certeros juicios de ese sabio llamado Sébastien Rutés, que mira al mundo e intenta contenerlo y mantenerlo en cada una de sus miradas; la imposible sinceridad y humildad de Diego Ameixeiras; los melodramas bufos de Javier Márquez -solo o en compañía de otros-, que tienen la mágica cualidad de despertar a los muertos y a sus conciencias; el sulfuro de la risa que siembran Jorge Iván Argiz y Diego García Cruz, y la más que gratificante omnipresencia de ese dream team formado por Germán Menéndez y José Manuel Estébanez, y Rafa González, y Carmen Molina, y Rocío Orraca, y Marta Menéndez, y..., pues son amigos y residentes en Gijón (o en Avilés), pero sobre todo amigos, y desprenden bondad y cariño y amabilidad y otras muchas y peligrosas armas blancas que algunos (los malos) subestiman.

Y muchos, muchos más comandos y equipos especializados: Carmen Moreno y María Zaragoza (zapadoras), Molfino y Ferrari (acciones nocturnas), Cristina y Watson (inteligencia, sin duda), Paco Gómez Escribano (espionaje e infiltración), Fernando Marías (intendencia y tortillas buenas)... Ya han llegado Rosaura y Biedma. Los malvados (no son unos malos cojonudos, como le gustaría a Paco; pero es que esto no es una novela de aventuras, así que tenemos unos malos sin profundidad psicológica, bidimensionales, baratos y ramplones) se echan a temblar.

Todos, todos, todos estamos armados hasta los dientes.

La defensa está organizada. Los caballos ya tienen sus arreos. Las espadas, envainadas, aguardan. Ahora, el sonido del trote y chasquidos de armaduras y alguna risa nerviosa. Respiraciones agitadas. Los electrones se comportan como electrones (onda y partícula a un tiempo), y eso se nota en el aire. El vello se eriza.

Los malos no saben que sus oponentes viven en la frontera de la imaginación, de la zona del crepúsculo, de la Semana Negra.

Los malos no saben lo que hay al otro lado del muro de metal ni tras el muro mental que ellos mismos han levantado.

No saben la batalla que les espera.

Tags: semana negra

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