Mitología creativa: artículos sobre Sherlock Holmes, el Capitán Nemo, Tarzán, Doc Savage, Cthulhu... y otros miembros de esa misma familia... por ALBERTO LÓPEZ AROCA.
Casa fundada el 27 de febrero de 2006
Conforme están las cosas, puedo decir que la supervivencia es un síntoma de buena salud. Y eso sucede con la revista PRÓTESIS, que tras diez años de existencia y su paso al mundo virtual en www.revistaprotesis.com, ahora vuelve a aparecer en papel con un número conmemorativo (el séptimo, por más señas). El amigo David G. Panadero, escritor, periodista, investigador y responsable de una de las escasísimas publicaciones dedicadas al estudio de la serie negra, ha tenido a bien devolver esta cabecera a las librerías en unos tiempos en que el papel impreso está alcanzando el precio de las rocas lunares. Y el señor Panadero lo ha hecho contando con una magnífica plantilla que se ha dedicado a ahondar en los orígenes de la novela negra española, el cine negro español, e incluso el Móstoles más negro (véase el divertidísimo artículo que Olloqui le ha brindado a este PRÓTESIS). Para el 10º aniversario de la publicación, PRÓTESIS ofrece un paseo por el panorama actual de autores policíacos en lengua castellana (de la mano del omnipresente e incombustible sherlockiano Luis de Luis), una serie de reminiscencias sobre el maestro García Pavón y su Plinio, reseñas críticas sobre treinta títulos destacados de la cinematografía negra en nuestro país, entrevistas con Pedro Costa, Alejandro M. Gallo, Guillermo Orsi, Ernesto Mallo y Belén Gopegui, y una aproximación a la Malasaña de Juan Madrid. Y muchas más cosas, como los microcuentos de Roberto Malo, además de relatos de King Parker (en traducción de servidor de ustedes), Amir Valle, Carlos Sálem y el recientemente fallecido Carlos Pérez Merinero, a quien este número de PRÓTESIS está dedicado. Un lujazo, compañeros.
El número 17 del suplemento cultural Ínsula apareció el 9 de junio de 2005. Fue uno de los números en donde yo apenas tuve presencia real, salvo como coordinador y compilador de los textos de los colaboradores.
Se abría con una bella portada que recogía un antiguo chiste gráfico, de los que se suelen utilizar en las clases de bachillerato para ilustrar con un ejemplo las características de dos de los principales protagonistas de la carnicería que hemos venido en denominar II Guerra Mundial. La ilustración venía muy al caso, pues en el interior nos encontraríamos con diversas referencias a Josef Stalin.
Así, el amigo Álvaro Piqueras Corchano escribió, en primera persona, un instructivo relato (o quizá una crónica ficticia) de la no demasiado conocida campaña en Finlandia durante aquel conflicto: Los tejemanejes de Hitler y Stalin salen a la luz en "La muerte blanca", historia boreal con la que comenzaba este Ínsula.
Mi única aportación a este número se tituló "Agony Column: Los holmesianos españoles", y era una reseña del anuario 2004-2005 que el compañero sherlockiano Miguel Ojeda me había enviado: Agony Column es el nombre que recibe este imprescindible anuario que mis amigos del Círculo Holmes siguen publicando hoy en día... y esperemos que por muchos años.
Alejandro Fernández Díaz, a la sazón, co-responsable del fanzine Triqui, colaboró en Ínsula con una reseña crítica y documentada de la serie de tebeos Kane, del británico Paul Grist. En "Kane: Saludos desde Nuevo Edén" Alejandro realizó una breve pero intensa reflexión sobre el género negro en general, y sobre el oficio de policía en particular, salpicado de referencias a series de televisión, novelas y películas.
Por su parte, mi hermano Daniel López Aroca regresó a sus exposiciones sobre los diversos tipos de revisionismo y manipulaciones históricas (tan boga en estos momentos) con el ensayo "Un cero más o menos", acerca de las cifras de muertos que se atribuyen al régimen del ya mencionado Josef Stalin: Los números bailan dependiendo del autor al que nos acerquemos, y estamos hablando de entre 2 y 20 millones de muertos. ¿Cómo es posible, se pregunta el autor, que haya tal desacuerdo entre los historiadores? Porque 18 millones de cadáveres no se esconden debajo de la alfombra...
El señor Arturo Botella, sillón Homero de la Academia de Mitología Creativa "Jules Verne" de Albacete, nos prestó su relato lovecraftiano "El extraño caso del señor Smith", un guiño en una sola página de periódico que agradará a los aficionados a las amenazas tentaculadas e innominables que poblaban las páginas de las obras del maestro de Provicence.
Y al tiempo, el escritor Juan García Rodenas (también de la Academia Verne, por cierto) no entregó el último -hasta el momento- de los cuentos policíacos de la serie creada por Fernando Gotor, en este caso con el título "Pandora: Turquesas": el señor García Rodenas siempre es hábil a la hora de dar una vuelta de tuerca más a cualquier tema.
En la última página, como siempre, Fernando Fuentes daba citas de los lugares de marcha albaceteña donde escuchar música en directo, DJs de todo pelaje, y cubatas a precios medianamente populares. Precios de los de entonces, claro.
Podéis descargar este número de Ínsula tal que aquí. Suerte.
Pues sí, salvo error u omisión, creo que éste es el único número del suplemento cultural Ínsula en el que el Maestro de Baker Street no aparece ni tan siquiera mencionado en un rinconcito. No sé cómo lo hice, pero el lector del diario El Pueblo de Albacete, el jueves 16 de junio de 2005, no encontró ni rastro de Sherlock Holmes en el número 18 de Ínsula. Debió de resultar frustrante -suponiendo que alguien hubiese pillado, por aquellas fechas, el jueguecito de "busca a Sherlock en estas páginas", aunque lo dudo mucho...-, aunque admito que no para mí.
En aquellas fechas, la célebre adaptación cinematográfica de Sin City que realizó Robert Rodríguez junto a Frank Miller estaba en boca de todo el mundo, las imágenes se sucedían en revistas convencionales y especializadas... y yo, como responsable de Ínsula, opté por no utilizar ninguna de esas previews que todo el mundo reproducía aquí y allá, y fui al grano (bajo el anodino epígrafe de "cómic", en las esquinas superiores) con el reportajillo "Sin City: Vamos a matarlos a todos", que resultó muy grato de escribir, y en mi opinión, se sigue sosteniendo hoy en día. La idea de imprimir el texto en páginas negras, totalmente en negativo, no fue mía. Y el resultado impreso me pareció fascinante (y supongo que los muchachos de la imprenta también debieron de echarse las manos a la cabeza).
En un número dedicado a la serie negra más oscura y frankmilleriana, mi compañero y amigo, el por entonces redactor de Deportes Álvaro Piqueras Corchano -que ya se había convertido en uno de los habituales y valiosísimos colaboradores de Ínsula- se marcó un thriller de espionaje y francotiradores y machetazos con su relato "Rojo Sangre", con un trasfondo tan actual como el de los trapicheos mafiosos del gobierno de los Estados Unidos en todos los países civilizados o por civilizar. El cuento apareció bajo el revelador epígrafe de "relato de tiros", pues estamos hablando de los tiempos de Ínsula en que las libertades que nos tomábamos se habían hecho más que evidentes. (Por cierto, creo que Álvaro es un autor por descubrir, tal y como demuestran otros cuentos, artículos y dislates que escribió para Ínsula, y que veremos pronto por aquí).
Mi apología del frankmillerismo continuaba y concluía con el panfletario artículo-diatriba-sermón titulado "Frank y Batman: Por qué no nos los merecemos", donde dejé bien clara mi postura acerca de los diversos dimes y diretes acerca de los trabajos de Miller con el Caballero Oscuro. (El epígrafe aquí ya no era ni tan siquiera "cómic", sino "tebeos buenos", directamente).
Para no salir de la tónica de este número, y bajo el explícito epígrafe "relato de mafiosos", mi gran amigo Marcelo Ortega nos brindó "Palermo", una historia siciliana de los años 50 que tiene todos los visos de ser real como la vida misma. Marcelo, para el que no lo sepa, no sólo un periodista del copón bendito, sino que es toda una autoridad en cuestiones tan espinosas y apasionantes como los diversos grupos mafiosos de Italia, su historia, y la actualidad más candente. Lo malo es que todo ese conocimiento enciclopédico suyo, lo conoce de primera mano...
Por último, el escritor Juan García Rodenas, que ya era uno de los pilares de Ínsula, ocupó el puesto habitual de Fernando Fuentes (de vacaciones veraniegas) en la sección musical, y le aportó su propio estilo y cadencia: de las novedades locales entre DJs, pubes y discotecas de Albacete a la que estábamos acostumbrados, Juan no llevó a sus listados con música para escuchar mientras uno lee La Saga de la Ciudad Oscura (aventuras del Inspector Serrano, ¡no se las pierdan!), folk ibérico, o una nada sutil reminiscencia apologética sobre ese maestro del humor musical que fue Emilio el Moro. Ahí es nada...
El segundo número del suplemento cultural Ínsula (al que los amigos y colaboradores ya empezábamos a llamar "Fístula" por aquel entonces) apareció el 24 de febrero de 2005, hace ya la friolera de seis añazos, y se abría con la portada de Bloody Winter, el que en aquellas fechas era el más reciente álbum de mi buen amigo Sergio Bleda. Bloody Winter era un feroz drama familiar que, en mi opinión, Sergio disfrazó como thriller de serie negra. Técnicamente era un curioso experimento surgido de las experiencias de Sergio como autor de storyboards para el cine, e intentó adaptar la estructura de la cámara capturada en viñetas horizontales a las página de un tebeo. Aunque en principio estaba concebido para ser un cómic publicado a dos tintas, el editor de SAF (responsable de la publicación del álbum), Ervin Rustemagic, insistió en que el cómic debía ser a todo color. Cosas de la vida.
En cualquier caso, en febrero de 2005 Bloody Winter ya había visto la luz en media Europa, y aún faltaban unos meses hasta que Planeta fuera a sacarlo en nuestro país.
Por este motivo, y porque a servidor le dio la real gana, realizamos en aquellas fechas una entrevista con Sergio Bleda, que actualmente celebra su veinte aniversario como profesional del mundo de los cómics con diversas exposiciones y con un libro retrospectivo que saldrá a la venta dentro de unos meses.
El número 2 de Ínsula contaba también con un breve pero intensísimo relato del escritor Juan García Rodenas, una "fantasía inanimada de ayer y hoy" que lleva por título Una noche, y que es una insólita aproximación a la figura de Wendy (la niña de Peter Pan), en una época en que mi amigo Juan no conocía todavía ese obra maestra del cómic porno que es Lost Girls de Alan Moore y Melinda Gebbie.
A continuación nos encontramos con un par de reseñas, debidas a mi pluma, de ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú (ese grandísimo dislate del también grandísimo Stanley Kubrick) y también de la por entonces inconclusa serie mitográfico-creativa Planetary, de Warren Ellisy John Cassaday (el Maestro de Baker Street estaba presente por ahí...)
Bajo el título (que no me pertenece) de "Noches de sádicas locazas e ilusión por la ternura", había también un pequeño reportaje sobre dos filmes clásicos y de culto que habrían de visionarse en la Filmoteca de Albacete: The Rocky Horror Picture Show y Paris-Texas, donde se hablaba (corto pero tendido) de Tim Curry, Harry Dean Stanton y la bellísima Natassia Kinski. (Me encanta el destacado que rezaba: "Klaus Kinski, megalómano y agresivo, hizo algo bien").
Por último, teníamos la segunda parte de un artículo titulado "Noticia de Philip José Farmer, mitógrafo creativo" (la primera se había publicado en el número anterior de Ínsula, que antes o después recuperaremos aquí), donde servidor presentaba al público profano albaceteño la vida y obras del padre la Mitología Creativa moderna.
Y como siempre, en la última página, la habitual sección de música y DJs que realizaba Fernando Fuentes.
Decía Jorge Luis Borges que "Pensar de tarde en tarde en Sherlock Holmes es una de las buenas costumbres que nos quedan". Y este sábado 19 de febrero, a partir de las 19:00 horas, hablaremos del maestro de los detectives en nuestro primer encuentro holmesiano. La idea es celebrar cuatro al año, uno por cada estación, este de invierno será un encuentro informal, sin sugerencia de atuendo, y con brindis de sherry y pastas de "corazones escarlatas", aprovechando para comentarles que nuestra sección de obras holmesianas ha pasado a ocupar dos baldas además de la dedicada a la obra de Arthur Conan Doyle. Celebramos también los cinco años del Club de lectura Escarlata, los libros elegidos para esta ocasión son el principio de todo y el que da nombre a nuestra librería, "Estudio en escarlata" de Arthur CONAN DOYLE y una de las últimas aventuras, "Sherlock Holmes y los zombis de Camford" de Alberto LÓPEZ AROCA.
Y aunque la única regla del Club Escarlata es no hablar del Club Escarlata, el lector insomne e imprevisible crítico Luis de Luis nos ha regalado una breve reseña: Cinco años del Club de Lectura Escarlata.
Les esperamos, están todos invitados.
Y hasta aquí, la nota de Juan Escarlata.
Lamentablemente, me va a resultar imposible pasar por allí. Mis mejores deseos para los próximos cinco años, y mis felicitaciones por los ya pasados,
Pues eso, que ya se ha publicado por completo la entrevista que el amigo Luis de Luis Otero, gran sherlockiano madrileño que, en ocasiones (en muchas ocasiones, de hecho) responde al canónico nombre de Jabez Wilson.
La experiencia de tratar con el señor de Luis fue todo un placer, y parece que (inexplicablemente) se quedó con ganas de más, pues me instó a tener otra charla "en mayor profundidad, acerca de toda tu obra, y no sólo tu aspecto holmesiano" en un futuro próximo. Y yo encantado, por supuesto.
Obviamente, no voy a reproducir aquí esta entrevista, pues está disponible en no menos de cuatro lugares web, que han tenido a bien acoger esta larga serie de preguntas especializadas y respuestas disparatadas: Algunos amigos no sherlockianos -que también los tengo- ya me han comentado que, en algunos momentos, creían que estábamos hablando en clave. Y así era, pues en realidad, la entrevista se realizó por completo realizando físicamente las posturas de los célebres "danzarines" del relato de Watson, cosa que nos llevó horas.
Eso sí, nos hemos aprendido la clave de los bailarines al dedillo.
Por si deseáis leer la entrevista, os dejo aquí los enlaces de los lugares donde se ha publicado.
(Y muchas gracias, amigo Luis).
STARDUST. Imprescindible sitio web de la Ciencia Ficción.
221B. El blog sherlockiano que es punto de encuentro de los holmesianos (¿o será al revés?)
CÍRCULO HOLMES. La página de la primera asociación sherlockiana de España.
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ITEM MÁS:
Literarias siglo XXI (revista internacional literaria y cultura) publica en su primera página una breve crónica de la presentación en Madrid de "Sherlock Holmes y los zombis de Camford". Tal que aquí.
El amigo Juan Escarlata, de la librería madrileña Estudio en Escarlata, se descolgó el pasado día 28 de diciembre (festividad de los Santos Inocentes) con una entrada en el blog oficial de su guarida que no podemos sino reseñar aquí: Se trata de un informe sobre las reacciones que ha producido la prohibición de los libros en papel (ejem, ejem), y da buena fe del descubrimiento de una obra perdida de Emilio Carrere, así como de ciertos advenimientos que no le resultarán del todo ajenos a los amigos de este "Cuaderno de Bitácora".
Arturo Iglesias es un joven periodista de vida laboral errática. Tiene que morir su madre para que empiece a hacer su vida. De la mano del viejo escritor Mateo Duque, profundizará en un enigma literario que le dará más respuestas de las que estaba buscando.
Calificada por Luis de Luis como la combinación definitiva de Dino Buzzati y las películas de Sergio Leone, Los viejos papeles combina el mundo interior con un código de honor insobornable, y nos presenta unos personajes que caen víctimas de sus ideales.
David G. Panadero, creador de la revista Prótesis, aprovecha sus extensos e intensos conocimientos de la novela popular española para ofrecernos una mirada nostálgica pero nada complaciente al mundillo de las novelas de kiosco. Como telón de fondo, el Madrid de tiempos de Franco, los sindicatos y los intentos de convocar una huelga general... Todos ellos son ideales fracasados que arrastran a sus personajes.