PASTICHES DE SHERLOCK HOLMES (I): LA SOMBRA DE PAN, DE SERGIO J. MONREAL
Hace unos años, mientras estuvo en funcionamiento la web www.albertolopezaroca.tk, realicé una serie de comentarios (a veces críticos, a veces no; siempre con intención informativa e instructiva) relativos a los pastiches de Sherlock Holmes que he tenido la oportunidad de leer.
Vista la inactividad e irregularidad de este blog, he decidido continuar con dicha labor en este espacio, pues su ubicación original se encuentra en punto muerto... hasta nueva orden.
Después de pensarlo, he decidido ofrecer material nuevo, esto es, comentarios acerca de obras que no reseñé en su día. En su versión original, estos comentarios estaban clasificados entre textos traducidos o no al castellano, y tenía pensado comentar obras que, de alguna manera, tocaban el Canon Holmesiano de refilón, así como crear un apartado para los Writings Upon The Writings (Los Escritos Sobre Los Escritos).
He decidido eliminar la veta entomológica, tan poco útil en un blog, y servir mis reflexiones —¡cuánta erudición gratuita, amigos, para tan pocos seguidores!— según vaya sonando la flauta.
Comenzaré, por supuesto, con textos que se quedaron en puertas de aparecer en la web original.
La sombra de pan, 1997
por Sergio J. Monreal

Excelente novela breve, editada en la colección Gran Angular de SM Ediciones, pero sólo en México: Holmes y Watson en Glastonbury, tras la pista de una supuesta descendiente de Lancelot du Lac, con el trasfondo de los Mitos de Cthulhu y el nacimiento del hijo del Diablo. Ahí es nada.
Para empezar, me gustaría decir que este libro me parece imprescindible por muy diversas razones, sobre todo porque es una lectura francamente deliciosa. Los muchachos de SM en España deberían caer de la parra y preparar YA una edición en nuestro país, pues la aventura que he pasado para conseguir el librito tiene bemoles, y merece ser contada:
La primera referencia la encontré en el famoso artículo “Sherlock Holmes en español”, de Eduardo Giménez. Una somera investigación por la red de redes me llevó a una reseña crítica, y poco más. Me pateé las librerías de Albacete, revisé los índices de la colección Gran Angular, consulté el I.S.B.N., y nada. El libro no existía. ¿Por qué? Ya lo he contado antes, porque sólo estaba publicado en México. Así, me lié la manta a la cabeza, y rastreé por Internet a su autor, Sergio J. Monreal. Y lo encontré: publicaba artículos en un periódico mexicano. Ahí estaba su correo electrónico. Contacté con él, tuvo la amabilidad de contestarme, y el señor Monreal me explicó que no tenía más que un ejemplar de un libro, pero que no obstante, se ofrecía a fotocopiarlo y enviármelo por correo: todo un gesto de amabilidad que aún no he tenido ocasión de agradecerle como merece. Rechacé la oferta, pues la idea era consultar con SM en México. El grupo editorial al otro lado del Atlántico no se dignó en contestar. Frustración, llanto, y un poco de pena por esos editores incapaces de vender un libro a alguien que lo busca con tanto interés.
Pasaron los años...
Tras la reinauguración de esta página web [recordemos que esto se escribió para albertolopezaroca.tk], recibí algunos mensajes de amigos y curiosos felicitándome o dándome algún coscorrón, lo habitual. Uno de estos mensajes procedía de México, y lo escribía la licenciada Gabriela Mejía Rosas, que preguntaba cómo podía conseguir mi novela Estudio en Esmeralda (que está incluida en el volumen A por cadáveres, todavía a la venta, por cierto) [Hasta donde yo sé, esto ya es mentira: el libro está agotado, y a la espera de una nueva edición. Paciencia]. La desagradable cuestión del pago de los cuatro euros resultaba un poco engorrosa (si a eso le sumamos los gastos de envío a México), y aproveché para contarle a Gabriela La Aventura del Pastiche Mexicano. Llegamos a un trato de lo más satisfactorio: un intercambio de libros. La licenciada Gabriela sí que consiguió contactar con SM en su país, y les quedaban en las bodegas nada más y nada menos que un ejemplar (o dos, con suerte) del libro de Monreal.
El intercambio se produjo con éxito. Y así llegó a mis manos La sombra de Pan.

Insisto: cualquier penalidad que se sufra por conseguir este libro merece la pena.
La historia tiene algo (mucho, en verdad) de El Gran Dios Pan, de Arthur Machen, y el hecho de que aparezca en una colección juvenil no dice nada en contra del volumen, y sí mucho a favor de la inteligencia de los editores, que no piensan que los lectores jóvenes sean rematadamente idiotas, como suele suceder en España: ya basta de novelitas juveniles con moralina antidrogas, antiabortista, y anti cualquier cosa. Por mucho que se empeñen los sistemas educativos en fomentar el más vacuo y árido de los didactismos, por mucha campaña de animación a la lectura desde los centros de enseñanza, que en realidad es una verdadera campaña de desmotivación, la literatura está pensada, sobre todo, para disfrutar. Así lo concibo yo, así lo concebía Conan Doyle, y estoy seguro de que así lo piensa también Sergio J. Monreal.
(Ya he explicado cómo se puede —o no— conseguir este libro. Propongo, sencillamente, escribir a SM México todas las cartas e emailes posibles. ¡Ánimo!)
(P.S.: Resulta que la cosa es mucho más sencilla: se vende en Amazon.com. Hala, a rascarse el bolsillo).
(P.S. 2: 16 DE NOVIEMBRE DE 2009. NUESTROS CONTACTOS AL OTRO LADO DEL ATLÁNTICO -CONCRETAMENTE EL PROFESOR MORIARTY- NOS INDICAN QUE ALLÁ EXISTEN EJEMPLARES, Y EL BUEN PROFESOR SE PRESTA A REALIZAR TRANSACCIONES E INTERCAMBIOS PARA CONSEGUIR "LA SOMBRA DE PAN". LOS QUE ESTÉN INTERESADOS, CONTACTEN CON EL RESPONSABLE DE ESTE BLOG -A TRAVÉS DE MI PERFIL- Y LES INDICARÉ EL CORREO ELECTRÓNICO DEL NAPOLEÓN DEL CRIMEN).
(Noviembre de 2005)
Consulte www.albertolopezaroca.tk para ver otros comentarios sobre pastiches de Sherlock Holmes.



Side Show Bob dijo
Qué gusto dar ver las letras de los amigos que las escriben.
4 Febrero 2009 | 11:55 AM