NO EXACTAMENTE PASTICHES DE SHERLOCK HOLMES
(A continuación les ofrezco lo que habría de haber sido una subsección de mi serie comentarios sobre Pastiches de Sherlock Holmes en la web www.albertolopezaroca.tk. No se materializó por motivos técnicos en el año 2005. Veamos si en este blog le podemos dedicar el espacio que merece).
Este apartado de la sección Sherlock Holmes es, más que otra cosa, un capricho, y por tanto, absolutamente innecesario. Me explico: me pareció apropiado hacer una lista comentada de los pastiches holmesianos que habían caído en mis manos, no sólo por llevar un poco de control sobre mi propia colección, sino porque lo consideré muy útil en su momento (puedo decir, por ejemplo, que el listado de Eduardo Giménez a mí me resultó, y me sigue resultando, muy práctico como coleccionista; mi aportación a la idea es indicar cómo, dónde y a qué precio se pueden conseguir las obras).
Sin embargo, esta especie de cajón de sastre que me he inventado no es exactamente lo que buscan los aficionados, los investigadores, los frikis, o los muy, muy frikis de Sherlock Holmes: aquí me limitaré a comentar obras que, por alguna u otra razón, a mí me parecen relacionadas con la figura del Maestro. En algunos casos, como las novelas de Julian Symons (Un problema de tres pipas y Los asesinatos de Kentish Manor), tienen una vinculación directísima con Holmes, hasta el punto de que en nuestro país, vieron la luz en una colección (la extinta Los Archivos de Baker Street, de Valdemar) dedicada a pastiches holmesianos. Otras la incluiré en este lugar por motivos tan frívolos como el hecho de que alguno de los personajes mencione a Sherlock Holmes, cite una de sus frases célebres, o sencillamente, a mí me parezca que tiene algo de sherlockiano.
Este océano es tan amplio como uno lo desee. Resulta obvio para cualquier aficionado a la lectura que unos libros llevan a otros libros, y al final, resulta que cualquier tipo de literatura está interconectada (creo que ya hablé de esto en un artículo de La Última Palabra, titulado Las Líneas Falsas. Y si no hablaba de esto, seguro que tenía relación).
Y por supuesto, lo tentáculos del Gran Detective (como si del Gran Cthulhu se tratara), llegan hasta los rincones más insospechados...
KRAKEN ACECHA
(The Kraken Wakes, 1953)
por John Wyndham

Hablando de tentáculos, abrimos la sección con este inusitado título de otro maestro inglés, John Wyndham, a quien poco se conoce en España salvo por el presente título, y eso sí, la archifamosa novela El día de los trífidos. Es, por supuesto, también el autor de Los cuclillos de Midwich, que se adaptó a cine un par de veces con el nombre de El pueblo de los malditos, cuya primera versión es una obra inconmensurable y obligatoria, infinitamente superior a la adaptación del siempre simpático John Carpenter. Hace poco, Juan García Rodenas descubrió que también es el autor de Chocky, un relato largo, amén de una producción televisiva inglesa que, a mí al menos, me aterrorizó cuando era niño. Qué grande es este Wyndham...
La relación de Kraken acecha con el Maestro viene dada por su protagonista, el doctor John Watson, que carga con ese nombre y lo que esto conlleva: que absolutamente todo el mundo le cite las archisabidas máximas de Sherlock Holmes ("Cuando se elimina lo imposible...", etc, etc).
Este doctor Watson (que es escritor y periodista, y narra la historia en primera persona) parece bastante molesto con su nombre y con los listillos que, una y otra vez, hacen chistecillos a su costa: su mujer, sin ir más lejos, no pierde ocasión para decirle aquello de "Elemental".
En cualquier caso, y tras una profunda reflexión, llegué a la conclusión de que esta obra de Wyndham, al igual que su más directo precedente, La guerra de los mundos, de H.G. Wells, está basada en hechos reales. (Sobre la verdad que ocultó la novela de Wells, recomiendo hechar un vistazo al extenso y muy discutible artículo Invasive Techniques, del doctor Peter Coogan, que puede leerse aquí, y uno de mi propia cosecha, Viajes espaciales a la luz de gas, que vio la luz en el suplemento cultural Ínsula nº21, y que rescaté en este mismo blog, en entradas anteriores).
Desde mi punto de vista, Wyndham dramatizó sobremanera los hechos relativos a esta nueva invasión secreta, acaecida en algún momento de la década de 1950, y así, incluyó ficciones tan sugerentes como la Batalla de Gijón -que posiblemente tuvo su reflejo en la realidad franquista y secretista de nuestro país, y por lo tanto, no sea tan ficticia como aparenta-, el desarrollo público y notorio de la invasión, además del apocalipsis mundial que, en la historia, sumía a todo el mundo en "aguas profundas" (un chiste fácil que comprenderá el lector de esta obra).
A todo esto, me siento inclinado a pensar que el narrador es, realmente, descendiente del doctor John H. Watson, acaso un nieto. Lo que ya no sabría decir es qué matrimonio -probablemente tardío- del cronista de Sherlock Holmes produjo a este descendiente: ¿Mary Morstan? ¿Algún matrimonio anterior? ¿Algún matrimonio posterior (Violet _______, Nylephtah, alguna dama de Whitechapel)? Sobre esto, por el momento, no me atrevo ni tan siquiera a especular, aunque no sea más que por no incurrir en las iras de los holmesianos.
(Se puede descargar en http://www.librosgratisweb.com/html/wyndham-john/kraken-acecha/index.htm)
(2005)
EL CURIOSO INCIDENTE DEL PERRO A MEDIANOCHE
(The curious incident of the dog in the night-time, 2003)
por Mark Hadon

Una novela excelente, pero tristísima, que a mí me recordó, inevitablemente, al ya clásico Flores para Algernon, de Daniel Keyes. La relación con Holmes viene dada por el título (la cita holmesiana es tan famosa que voy a redundar en ella; si alguien la ha olvidado, se encuentra en Silver Blaze, o Estrella de Plata, como se tradujo este cuento al castellano).
El protagonista y narrador, un joven autista, es entre otras cosas un gran aficionado a Sherlock Holmes, y le parece muy mal la defensa que Conan Doyle hizo del asunto de las Hadas de Cottingley.
Hay más referencias sherlockianas en esta novela que, decididamente, nada tiene que ver con el detectivismo. Animo a los lectores a que las busquen.
(A la venta en librerías, en edición de Salamandra, 2004, y también en bolsillo. Este libro se reseñó hasta la saciedad en su día, pero quería dejar constancia de su existencia aquí).
(2005)
