ACERCA DE LA PELÍCULA “SHERLOCK HOLMES”, DE GUY RITCHIE
De Guy Ritchie, sí, pero quizá sobre todo de la productora Warner Brothers, o acaso de la pareja de guionistas, que ya realizaron un guión para una película de la Liga de la Justicia de América que, hasta donde yo sé, no verá la luz.
Hasta cierto punto, no me parece una buena idea hablar de una película que todavía no se ha estrenado, pero esta nueva versión cinematográfica del Maestro está levantando tanto revuelo que no he podido resistirme a decir algo. Aunque sólo sea para que este blog se indexe mejor en los buscadores, qué demonios.
El próximo 15 de enero de 2010 (a la vuelta de la esquina), se estrenará en España la nueva película de Guy Ritchie, que lleva por título Sherlock Holmes, y que promete ser el comienzo de una trilogía, por lo menos. Los intérpretes son el polémico Robert Downey Jr. (polémico porque se dice de él que es poco menos que un delincuente) en el papel del Gran Detective, y Jude Law como el bueno del doctor John H. Watson. Como la película se ha de estrenar en la Nochebuena de este año en Estados Unidos y en algún otro país, podemos deducir que la Warner considera a esta película una de sus "locomotoras" (que diría el difunto Mario Puzo) de Navidad, o lo que es lo mismo, un taquillazo seguro. Es tal la seguridad de los productores, que ya han conseguido que en la red de redes se hable de la segunda parte, que habría de intitularse SHERLOCK HOLMES 2: THE RISE OF MORIARTY, y que está prevista para 2011. Para echar un poco más de leña al fuego, se han disparado los rumores acerca de la participación del actor Brad Pitt como el Napoleón del Crimen, e incluso se ha dejado caer que el personaje (no sabemos si también el actor) hará una pequeña aparición, envuelto en las sombras, en forma de carta, o vaya usted a saber cómo, en la primera parte de la serie. Esto lo dice el señor Ritchie que, gracias a Dios, ya no es tan sólo "el ex de Madonna" (quién me iba a decir a mí que acabaría citando en este blog a esta buena mujer) o "un imitador de Tarantino", sino un director reputado y con todas las de la ley. Y muy rentable, al parecer.

Cuando empezó a hablarse de esta producción, se dijo que se trataba de "la adaptación de una novela gráfica -tebeo- del autor Lionel Wigram". Esto era mentira. Wigram, que yo sepa, no es un historietista, sino una especie de productor cinematográfico. La confusión (¿intencionada?) procedía del hecho de que Wigram le había pedido unos bocetos y diseños de los personajes al dibujante John Watkiss (ver Conan y The Sandman, por ejemplo), y los intrépidos periodistas de aquí y allá llegaron a la conclusión de que aquello era un tebeo. Pero no, se trata de un guión original que no adapta nada de nada.

Hasta aquí, la información más o menos objetiva del asunto, por si alguien anda despistado.
Lo que me ha animado a abrir la boca es el hecho de que, con sólo un par de tráileres circulando, holmesianos y sherlockianos de todo el mundo han saltado a la palestra para defenestrar una cinta que aún no han tenido la oportunidad de ver. A lo mejor me como mis palabras, pero yo tengo muchas ganas de ver la película, me ha hecho mucha ilusión que unos productores hayan decidido forrarse con el personaje de Doyle, y me ha gustado mucho que sea Ritchie el encargado de llevar a cabo este proyecto. Porque estoy seguro de que el Holmes de este caballero no va a ser canónico en absoluto, y por lo tanto, con suerte, aportará nuevas perspectivas a la leyenda.

Los amigos de este blog saben que soy un defensor de los pastiches holmesianos en sus muchas manifestaciones, porque, como cualquier aficionado a la figura del Maestro, me parece que las sesenta historias del Canon no son suficientes. Muchos puristas llevan diciendo, desde los años setenta, que ya no hace falta escribir más pastiches. Luego, eso sí, se reúnen en convenciones para ver las películas de Rathbone, o para adorar la versión televisiva (que a mí no me complace demasiado) de Jeremy Brett.
Que el responsable de Snatch y Rock´n´rolla va a presentarnos a un Sherlock Holmes distinto, es algo que está más allá de cualquier duda. Hay quien dice que nos vamos a encontrar con un Holmes a lo James Bond -por el salto al Támesis que se ve en el tráiler-, y yo pienso que lo cierto es que el Maestro no era un detective de sillón, precisamente. (El del sillón, y aquí los puristas no terminan de recordarlo, era el otro Holmes, Mycroft). El Sherlock Holmes canónico era un hombre de acción que corría bajo las armas de aire comprimido en busca de guarida en casa de su amigo el doctor. También era un excelente boxeador (un tipo le saltó un colmillo en Charing Cross, creo recordar), un tirador más o menos aceptable (recordemos la persecución final en el río de El Signo de los Cuatro), y por si fuera poco, ¡encima sabía artes marciales!
¿Es que alguien ha olvidado que ese inglés estirado, adicto a la cocaína, se movía por los fumaderos de Londres como por su propia casa? ¿Que se infiltró en diversas sociedades secretas en los Estados Unidos, y que se codeó de igual a igual con los rufianes más peligrosos? Vamos a ver, ¿va a resultar al final que el "Holmes prototípico" es, después de todo, ese personaje de William Gillette que andaba enamorado de una muchachita? ¡Si hasta en la encarnación de Basil Rathbone se le puede ver rodeado de criminales en los barrios bajos, y recurriendo a la ayuda de "lo peorcito de Londres", por Dios!

Y por cierto, hablando de Jude Law como el doctor Watson, ¿es que queda alguien que todavía piense que el veterano cirujano militar, consorte de ni se sabe cuántas esposas, conocedor de mujeres en no sé cuántos continentes distintos, era en realidad un vejete bobalicón que daba más pena que risa? ¡Por favor! Hasta donde nos lo muestra Conan Doyle, Watson era un mazacote, un jugador de rugby, un habitual de las casas de juego y apuestas, un médico bastante mediocre, y sobre todo, un aventurero de primera categoría, mucho más preocupado por sus correrías con su amigote Holmes que por sus pacientes... Un joven inglés imperialista, pero sobre todo vital y juerguista...
Repito: no sé nada, no he visto la cinta de Ritchie, pero creo que Holmes y Watson se parecerán mucho más a todo esto que a alguna imagen idealizada que los críticos holmesianos y sherlockianos tienen, equivocadamente, en la cabeza.
Y si la historia no es la enésima adaptación de El Sabueso de los Baskerville, pues miren, ¡olé ahí las narices del director y los guionistas! Porque para adaptaciones de las historias, pues eso, que me quedo con los textos originales. Tampoco es canónica El Secreto de la Pirámide, y sigue siendo una gozada.
(Para terminar: Creo que ya se ha comercializado en España Sherlock Holmes y el caso de la media de seda, una producción BBC de 2004 o 2005, protagonizada por Rupert Everett, con Ian Hart como Watson. Si alguien no la ha visto, que se haga un favor y la disfrute. No es canónica, como sucederá con la película de Ritchie, pero los guiños al Canon -y al Canon apócrifo; "para mí, siempre quedará la aguja"- son constantes. Y es una historia muy buena y muy divertida y muy oscura y muy realista. Y Holmes y Watson... resultan francamente deliciosos).


Quatermain dijo
Estoy de acuerdo en tu apreciación de la película de Everett. Pero sólo en eso.
Cierto es que Holmes siempre fue algo más que un detective de sillón, pero de ahí a convertirlo en un payaso media un abismo. Y un payaso es lo que parece ser que interpreta Robert Downey Jr., actor más que inadecuado (por físico al menos) para hacer de Holmes, al menos si debemos juzgar por los tráilers vistos. Parece que Downey retoma el slapstick de cuando interpretó magistralmetne a Charles Chaplin...
Y los pastiches se pueden tomar alguna que otra libertad, pero ver a Watson pegándole un puñetazo por que sí a Holmes es algo que nunca imaginé que llegaría a ver. Y, francamente, no me resulta agradable.
Que digan lo que quieran, pero esta película no es una película de Sherlock Holmes.
28 Septiembre 2009 | 11:05 AM