SHERLOCK HOLMES EN MÉXICO: “LA EXTRAÑA PETICIÓN DE LA SEÑORA FENWICK” Y “EL CASO DE LA MANO CERCENADA” (o La Versión Novaro del Maestro)
En verdad que hemos visto al Gran Detective de Baker Street en las más diversas guisas y con las más variadas fortunas, pero lo cierto es que si existe alguna versión apócrifa del Maestro que resulte abiertamente "extraña", por no decir "bizarra" o quizá "grotesca" (un adjetivo cuya mención ponía en guardia a Sherlock Holmes), es la que, desde el otro lado del charco, en la República Mexicana, se realizó durante la década de 1970 en la famosa Editorial Novaro.

No es este el lugar más adecuado para dar una noticia retrospectiva de aquel maravilloso conglomerado editorial, que aglutinaba la edición hispana de montones de personajes y editoras norteamericanas: Los variados cuadernillos de diversos formatos se contaban por miles, y por allí desfilaban, en igualdad de condiciones, El Conejo de la Suerte y los Campeones de la Justicia (Buggs Bunny y la Justice League of America), el cavernícola Trucutú y Conan el Bárbaro, Fantômas y Tarzán de los Monos, Sal y Pimienta y Hopalong Cassidy, Viaje a las
Estrellas (Star Trek) y Marvila (Wonder Woman), Los Cuatro Fantásticos y La Zorra y el Cuervo... A esto, sumémosle un montón de adaptaciones a tebeo de series de televisión, Vidas Ejemplares, Clásicos de la Literatura, La Dimensión Desconocida, Sombras Tenebrosas, El Ratón Miguelito (también conocido como Mickey Mouse) y un montón de material de producción propia, y los lectores más jóvenes se harán una idea de qué clase de Mega-Editorial estamos hablando. (Durante años, en España sólo conocimos a Superman, Batman y sus muchachos a través de las pintorescas traducciones de Novaro, donde Bruce Wayne era Bruno Díaz, Lois Lane era Luisa Lanas,
los coches eran carros -como el batimóvil, al que acompañaban la baticueva, Batimujer, Batiniña, el Comodín, Ciudad Gótica y el comisario Fierro-, los maleantes eran pillos, Barry Allen era Bruno Alba, y un tipo verde con superpoderes y una equis roja gigante en el pecho pululaba por las páginas de vez en cuando bajo el llamativo rótulo de "Julio Jordán, Detective Marciano"...)
En este batiburrillo, verdadero caldo de cultivo que sirvió para crear varias generaciones de fanáticos coleccionistas hispanohablantes de esos tebeos coloristas en América y en España, no podía faltar la figura del más famoso y mejor de todos los detectives privados. Y la versión que realizaron los responsables de Novaro fue, cuando menos, insólita.

Para empezar, alguien tuvo la genial idea -que de cuando en cuando vuelve a resurgir- de trasladar a Sherlock Holmes al presente (es decir, a los años 70), de modo que por aquí lo verán viviendo en Baker Street, sí... pero con unas chaquetas y unos pantalones de campana que quitan el hipo, oigan. Como las bellas muchachas que aparecían en estas Modernas Aventuras de Sherlock Holmes. El doctor John Watson se convirtió, como por ensalmo, en una suerte de Jimmy Olsen (el amiguito de Clark Kent) un poco pasado de kilos... pero eso no impedía que mantuviera su canónico toque con las mujeres, o ya puestos, pilotar automóviles de Fórmula 1.
No sé hasta qué punto en los años 70 estaría de moda la capa española (yo creo que no demasiado), pero al señor Holmes de Baker Street no le importaba pasearse por ahí vestido de esa guisa... Y bien pensado, se trata de un bonito homenaje al deerstalker y el gabán que William Gillette y sus continuadores se empeñaron en hacer llevar, fuera en la ópera o en la pescadería (¿qué importa?), al Maestro.
No obstante, las habilidades de Sherlock Holmes como actor y experto en disfraces también quedaron fielmente reflejadas en estas obras, como puede ver el lector en esta viñeta, donde el Gran Detective y el Fiel Ayudante aparecen, irreconocibles, tras sus impecables disfraces de marineros...
En fin...
Por desgracia, no dispongo de información bibliográfica con respecto a esta serie, que nació en el seno de la colección Tesoro de Cuentos Clásicos, y que debido a su (inexplicable) éxito, obtuvo poco después cabecera propia... El nombre de Sherlock Holmes, amigos míos, es poderoso. (Y por lo que sé, el de Fantômas también, pues sucedió exactamente lo mismo con la versión Novaro del Maestro del Crimen y el Horror francés...)
Por si alguien ha pensado que todo esto es un bromazo, o uno de esos ejercicios de mitología creativa con los que suelo entretener a los habituales de este espacio, les dejo aquí enlaces para descargar directamente dos números completos de esta serie, y para que puedan ver con sus propios ojos que no estoy mintiendo.
Concretamente, se trata de "El Caso de la Mano Cercenada", publicado en 1971 en la serie Tesoro de Cuentos Clásicos, número 166, con dibujos de Gonzalo y César Mayo (a los que no tengo el gusto de conocer), y también "La Extraña Petición de la Señora Fenwick", que apareció en el número 21 de la serie Sherlock Holmes (1974), con dibujo de Fermín R. De los guiones no tenemos noticia... quizá ni tan siquiera después de leer estos dos tebeos.
Por cierto, que en nuestra búsqueda por la Red de Redes, hemos sabido de estos enlaces gracias a los blogs El Chico de los Tejados y N-O-V-A-R-O, ambos consagrados a la recuperación y conservación de todas estas obras perdidas. Por favor, no dejéis de visitarlos para poder admirar las joyas que desde México nos llegaron... y que hoy son prácticamente inencontrables.

(Ay, ¿dónde estará mi único ejemplar de la serie Platillos Voladores, con una preciosa portada amarilla, y el mejor marciano del mundo ahí, haciendo el mal...?)










Evil Preacher dijo
¡Inenarrable!
Apostaría a que son de finales de la década, porque el Holmes de uno de los tebeos se parece a Roger Moore en SH in New York (1976).
En cuanto a Watson, me recuerda a Jimy Olsen ¡basta que se me ocurra decir que todos los Watson tienen bigote para que empiecen a aparecer lampiños por doquier!
Todo un descubrimiento.
¿Y la mano reimplantada años después de estar embalsamada? ¿y la faceta de piloto del querido Watson? ¿Y esa televisión que decora las habitaciones de Baker Street? ¿y eses novio de sospechosa Beatle?
Maravilloso
Tenía un tebeo, creo que lo conservo todavía por casa de mis padres, de Fantomas, de la misma editorial y estoy casi seguro de que es el mismo dibujante.
10 Marzo 2010 | 07:04 PM