THE TRIAL OF SHERLOCK HOLMES (EL JUICIO DE SHERLOCK HOLMES, POR LEAH MOORE, JOHN REPPION Y AARON CAMPBELL)
La hija de Alan Moore, Leah Moore, y su señor marido, John Reppion, llevan varios años intentando acercarse a las excelencias del Maestro de Northampton en el campo de los tebeos... sin demasiado éxito, hasta donde sabemos.
Leah Moore y John Reppion ya han trabajado en su propia versión del Conde Drácula de Bram Stoker, y hace algunos años, se responsabilizaron de plasmar una idea del señor Moore con Albion, una miniserie donde se procedió a revitalizar pasticheramente a los clásicos y maravillosos personajes británicos de la editorial I.P.C.: Aquellos que no aman a Zarpa de Acero, Kelly Ojo Mágico (que, insólitamente, se está reeditando en España), Mytek el Poderoso, el robot Archie y al megalomaníaco The Spider es porque no han tenido oportunidad de acercarse a esta tribu de super-héroes de la más pura cepa inglesa (y en muchos casos, con una manita española), personajes esperpénticos que más tienen de villanos o de criaturas nacidas de mentes retorcidas y enfermas que otra cosa.
Y es que ya lo decía el maestro Moore en The League of Extraordinary Gentlemen: "Gran Bretaña siempre ha tenido dificultades para distinguir a sus héroes de sus monstruos".
En Albion, resultaba que los protagonistas de los títulos de los años 60 (revistas de batiburrillos serializados, precedentes del 2000 A.D. de la Fleetway, como Valiant, Lion, Vulcan o Knockout) eran individuos reales como la vida misma, y habían sido apartados de la circulación por el gobierno británico. Vamos, un juego que en mi tierra y en Peoria (Illinois) se llama "mitología creativa". Por desgracia, del guión no se hizo cargo el señor Moore, y el resultado final es decepcionante. (Más suerte tuvo Garth Ennis al retomar a Battler Britton, un aviador de la II Guerra Mundial y también personaje de I.P.C., en una historia que la verdad es que en poco se diferenciaba de las originales... Pero es una gran obra de Ennis, sin duda).
Aunque el historial de Leah Moore y el señor Reppion no es como para tirar cohetes, nos agrada encontrarnos con este The Trial of Sherlock Holmes (El juicio de Sherlock Holmes), una miniserie de cinco números ilustrada con mediana competencia por Aaron Campbell, y que cuenta con portadas del efectista John Cassaday, a quien los mitográfos creativos recordarán por su trabajo en Planetary de Warren Ellis.
The Trial es, junto con la reciente película de Guy Ritchie, uno de los más efectivos intentos de generar una nueva historia de Sherlock Holmes que pueda resultar atractiva al público de hoy en día. (Como si las viejas historias del Canon ya no fueran efectivas, ¿verdad?)
Al igual que sucede con el filme de Ritchie, el relato de Moore y Reppion es un thriller con acción y explosiones, pero estoy convencido de que los detractores de la encarnación de Robert Downey Jr. estarán mucho más contentos con esta versión, mucho más próxima a la imaginería tradicional (¡pero sin deerstalker!), con un Holmes alto y estilizado y pagetiano, y un Watson que sabe repartir estopa, pero más bajito y fondón y bigotudo que Jude Law...Una narrativa correcta sin abusos ni piruetas estilísticas -como debe ser- nos sirve para leer una relato lineal, aunque algo confuso en algunos puntos (por culpa, quizá, del dibujo, pues algunos personajes se parecen demasiado entre sí), en el que Sherlock Holmes es acusado de un asesinato, en una suerte de "caso de la habitación cerrada" pero con tirabuzón a la izquierda. Los secundarios de toda la vida (Mrs. Hudson, Lestrade, Mycroft, Stanley Hopkins) se pasean por estas entretenidas páginas, en las que no faltan referencias a los "Casos No Contados" (James Phillimore, la Cámara Paradol, el robo de Bishopgate), a otras obras victorianas (por ahí se menciona a un Lord Godalming, al que los lectores recordarán del Drácula de Stoker), a Moriarty -y a las bizarras teorías sobre su relación con Holmes-, e incluso al mismo Conan Doyle.
Se trata de una obra muy superior a la (por el momento) inconclusa Holmes (1854-+¿1891?) de los franceses Cecil y Brunschwig, y tiene mucho más sentido que estos tebeos aparezcan en castellano que las enésimas reediciones del Canon -por muchas ilustraciones de Kelley Jones que tengan-. No nos sorprendería ni lo más mínimo que los derechos de The Trial of Sherlock Holmes, obra publicada por la curiosísima editorial norteamericana Dynamite (que está recuperando personajes como The Green Hornet, Buck Rogers, el Zorro, y publica la magnífica The Boys del ya mencionado Ennis), ya estuviera en manos de algún editor español.
Y si no fuera así, ¿a qué diablos estarán esperando?


Luis Miguez dijo
Me has descubierto este cómic, que desconocía totalmente. Hombre, las imágenes que muestras no están nada mal... Y la idea me parece buena.
25 Junio 2010 | 04:01 PM