ÍNSULA Nº 8: Vito Corleone, Sherlock Holmes (y la pequeña cliente), Películas Porno, el Equipo A y la Escuela Bruguera (entre otros)
Marlon Brando, como don Vito Corleone, abría el número correspondiente al 7 de abril de 2005 del suplemento cultural Ínsula. Mi amigo Marcelo Ortega escribió un revelador reportaje, "...Mantén más cerca de tus enemigos", donde separó el grano de la paja, y nos indicó qué hay de real y qué hay de ficción en la celebrada saga cinematográfica (pero de origen literario) El Padrino, de Mario Puzo y Francis Ford Coppola. La mitología creada por Puzo se entrecruza con los verdaderos hechos que marcaron la Historia de la Mafia, y que al tiempo, dieron lugar a una de las mayores aportaciones artísticas de todos los tiempos.
El escritor Juan García Rodenas realizó (en la sección que, por llamarla de algún modo, tuvo el aséptico nombre de DVD) una apología de esa mítica serie televisiva de los años 80 que fue El Equipo A. "Yo para ser feliz quiero una furgoneta" abunda en los tópicos que plagaban las aventuras del grupo de veteranos de Vietnam comandado por John "Hannibal" Smith, y recaba algunos importantes hitos, como la producción española El Equipo B (con Antonio Ozores y Pepe Legrá; lo que hay que ver...)

A continuación, servidor de ustedes realizó una breve comparativa de las figuras de Guillermo de Baskerville y Philip Marlowe, con la triste excusa de que en la Filmoteca de Albacete se proyectaban El nombre de la rosa y Marlowe, detective muy privado. Esto sirvió para traer a colación al Maestro de Baker Street, claro.

También me di el gustazo de reseñar el volumen de Toni Guiral Cuando los cómics se llamaban tebeos (La Escuela Bruguera: 1945-1963), que en la actualidad ya ha tenido continuación con un segundo tomo, tan imprescindible como el primero. Guiral es, sin duda, un grande del tebeo español, tanto en su faceta como autor, como en la de crítico y sobre todo, estudioso y amante de esas cositas con colorines y páginas y disparates que tanto nos gustan.
Juan García aportaba, además, un relato de serie negra que tiene el sugerente título de "Películas Porno" y que a más de uno escandalizó por su contenido explícito. (Vamos a ver, si un cuento se titula así, ¿es que alguien podía esperar otra cosa? ¿Algo en plan "Vi un pájaro por la mañana y me estremecí", que diría el Maestro Stephen King?)

También comenzó con este número mi primer intento de recuperación del concepto originario de "folletín", es decir, un relleno metido en el faldón de la página, que habitualmente se convertía en un relato por entregas. En este caso, Ínsula le brindó al lector la primera parte de la crónica del doctor Watson "El problema de la pequeña cliente", que más tarde se incluiría en el volumen de cuentos Nadie lo sabrá nunca (2005), del que esto firma.
Y por último, y como (casi) siempre, la sección musical del DJ efe+efe, con lo más modernete de entonces, servido en bandeja en Albacete.


SSB dijo
cualquiera podía escribir en este folletín. luego los amiguetes se iban de cervezas, ellos solos
17 Mayo 2011 | 12:45 PM