SE BUSCAN ALTERNATIVAS A LA DEMOCRACIA ACTUAL. Razón: Aquí

Como ya he dicho en artículos anteriores, es necesario buscar alternativas a la actual democracia española (y ya puestos, a las actuales democracias que en otros países han generado y siguen generando los mismos problemas que aquí).
El principal obstáculo con que tropiezan las nuevas-viejas ideas es la falta de credulidad de un público, o mejor dicho, un pueblo, resignado a jugar con las reglas establecidas por los poderosos: Ha sido muy difícil que los españoles empezaran a manifestarse en la calle contra un sistema corrupto, y el sistema ha demostrado que se opone a esta resistencia pacífica e intelectual por medio de prohibiciones absurdas que no se sustentan sobre ninguna base lógica, salvo algunos resquicios de las legalidades vigentes. También debemos admitir que el sistema ha procurado (o al menos está procurando, y muy a regañadientes) tragarse sus dictámenes y sus leyes a favor de los que protestan: A pesar de las prohibiciones, se dice, se comenta, se declara, se rumorea, que la policía no va a intervenir salvo en caso de que sea necesario, esto es, que alguien haga el vándalo. Esperemos que los intereses económicos, así como los mismo partidos políticos, tengan el buen gusto de no actuar del modo tradicional, esto es, infiltrando agentes para que revienten concentraciones, manifestaciones y acampadas.
El motivo por el cual el Gobierno va a permitir que se realicen estas acciones, prohibidas por la Junta Electoral Central, es para hacer una demostración de que no quieren follones, porque eso les haría perder votos. O lo que es lo mismo, que al Gobierno no le interesa que una acción policial desmedida provoque lo que los medios de comunicación de la ultraderecha definen como "motín". Yo veo con mucha claridad que esto no nos va a conducir a ninguna guerra ni a nada parecido. Ojalá los políticos en general empezaran a hacer ya examen de conciencia (por lo que se les puede venir encima), en lugar de intentar sacar tajada de este movimiento pacífico:
El PP, por ejemplo, dice que todo esto está instigado ya no sólo por grupos de izquierdas, sino por el mismo PSOE. Al tiempo afirma que los jóvenes (no han visto que hay gente mayorcita en las manis) se encuentran en una situación insostenible provocada por el Gobierno. Y Esperanza Aguirre, presidente de la Comunidad de Madrid, se pregunta qué sucedería si convocara a sus tropecientos mil votantes de Madrid a acampar en la puerta de la sede del Partido Socialista. Por lo que a mí respecta, el PP puede manifestarse donde le salga de los cojones, porque además, lo hacen cada dos por tres, siempre animados por temas que tienen que ver con la Iglesia Católica (véase manifestaciones contra el matrimonio gay, contra el aborto, a favor de la familia tradicional, y otro montón de temas que, básicamente, coartan las libertades individuales, por mucho fan -de fanático- que las apruebe y las aplauda). Así que, que no me vengan con chorradas.
El PSOE, por lo que he visto, sigue rogando, pidiendo un voto útil (anti-PP) a los manifestantes, y continúa con su rollo "somos todos amigos, confiad en nosotros". Hablo por mí, pero creo que muchos más españoles comparten mi opinión cuando digo: "Que no, tíos, que ya no nos creemos nada, que nos habéis vendido a los bancos y a otros países. Dejadlo ya de una puta vez. No nos vais a convencer".
E IU, por supuesto, continúa con su estrategia (errónea, pienso yo) de apropiación del movimiento: Teóricamente, sus dirigentes quieren reunirse con representantes de este movimiento después de las elecciones. Pues que Dios se la depare buena, y espero que las reuniones tengan lugar más bien pronto (se habla de "a partir del día 22 de mayo"), porque en cuanto IU empiece a pactar con el PSOE en ayuntamiento y comunidades para quitar de en medio al PP, nadie se va a creer una sola palabra de lo que Cayo Lara o quien sea tenga que decir. O eso espero.
Volviendo al punto en el que comenzábamos, la credulidad del español es enorme, gigantesca, egregia y mayestática, si lo así lo preferimos. Pero tiene sus límites. Sé que muchos manifestantes piensan ir a votar, aunque que me maten si tengo puñetera idea de a quién. Los partidos pequeñitos (partidillos) deben de estar frotándose las manos...
No obstante, también hay muchos manifestantes que NO VAN A IR A VOTAR, por ejemplo, servidor. Somos los que ya no nos creemos este sistema de partidos y de repartos matemáticos injustos. Los abstencionistas. Y a mucha honra.
Decíamos que el pueblo español es crédulo hasta extremos patéticos, en lo que al sistema actual se refiere. Y también que ni tan siquiera contempla la posibilidad de nuevas-viejas alternativas. Para eso, somos incrédulos. Qué contradicción más tonta.
Yo, de forma nada humilde, solicito que el lector considere la opción de abstenerse en los próximos comicios (y en los siguientes), con la intención de desmantelar un sistema que se derrumba por su propio peso: Muchos piensan que si nadie vota, los políticos harán una gran fiesta y se repartirán el pastel. Eso no va a suceder, pues son ellos los que piden que votemos a quien sea para que esta frágil democracia siga en pie. Si el sistema democrático actual cae, con suerte caerán los partidos actuales. Con suerte, añado, caerá el concepto de "partido político".
Y con suerte, empezaremos con una nueva época de democracia individual, más práctica, más justa, mucho más responsable.
De ahí que quiera hablar de alternativas. Y también, y sobre todo, quiero empezar a escuchar alternativas que no desemboquen en nuevos partidos políticos, dictaduras, coaliciones de partidos existentes, revitalizaciones de partidos que están de capa caída, ni nada que se parezca a lo que las últimas generaciones españolas han conocido en este país. Quiero oír ideas nuevas. Quiero oír ideas viejas. Y no quiero más parches para lo que hay.
Y mientras tanto, si alguien me cuenta algo nuevo, será bienvenido.



Cadvalon dijo
Pues lo siento pero no estoy de acuerdo contigo, para mi a la abstención ha demostrado ser un arma inutil, que no ha movido un ápice a la clase política, en sucesivas elecciones, en todo el mundo. EEUU ha tenido elecciones presidenciales en torno al 51% de votantes, y en las europeas ha habido países que han votado menos del 50% (repitamoslo en que ha votado menos de la mitad de la población) y no ha pasado nada. A nadie asusta, y a nuestros políticos menos, indices de abstención de casi 1/3 de la población que son casi cotidianos. Y por mucho que nos pongamos hay mucha gente que va a ir a votar si o si, y estos seran (sobre todo) los fieles de los dos grandes partidos, los que no dudaran en votarles pase lo que pase. ¿Qué planteamos entonces un parlamento elegido con un porcentaje ridículo de votos en que la mayoría de esas dos formaciones sea aún más descarada? no me parece la solución. Cualquier acción al margen de las urnas es ahora mismo, vamos desde hace unos cuantos años, inmediatamente estigmatida, satanizada por los medios servilistas y eliminada efecticamente de la ecuación.
Lo digo sin acritud :)
20 Mayo 2011 | 08:46 PM