Ínsula nº11: SHERLOCK HOLMES... y Jack el Destripador, la muerte de Rasputín, el asesinato de Abraham Lincoln, y “Fausto y los duendecillos”
Este quizá sea uno de los números más memorables de Ínsula, el suplemento cultural que coordiné durante veintiún números en el año 2005. Y digo esto no sólo por los contenidos, que como siempre, son diversos, estrafalarios y divertidos, sino también por la portada: En esta ocasión recogimos una de las más celebradas imágenes de William Gillette, uno de los más míticos actores que encarnaron al señor Sherlock Holmes... en el escenario. Viendo la fotografía, uno se siente tentado de pensar que se trata de una instantánea tomada al Maestro en sus aposentos del 221 de Baker Street. (Y hay quien lo cree, todo sea dicho de paso).
El 28 de abril de 2005 salía a la calle, encartado en las páginas centrales del diario El Pueblo de Albacete, el número 11 de Ínsula, y los contenidos estaban pensados en esta ocasión para hacer las delicias de los sherlockianos y los aficionados a la mitología creativa.
Para empezar, abríamos boca con la sección DVD (¿?)... que en esta ocasión contenía un artículo holmesiano puro y duro, acerca de la relación entre Sherlock Holmes y el más conocido de los asesinos en serie, Jack el Destripador: Se trata de "La Aventura del Ineludible Duelo Eludido", un ensayo que poco después expandí, retoqué y corregí para su edición (¿definitiva?) en el volumen unitario Cuaderno de Bitácora del Matilda Briggs (Academia de Mitología Creativa Jules Verne de Albacete, 2005), y que si no me equivoco, también se publicó, en formato virtual, en los primeros tiempos de este blog.
En las siguientes páginas había dos sorpresas simultáneas: Por un parte (la superior de la página) el lector podía encontrar el relato "El día que maté a Rasputín", del habitual colaborador Álvaro Piqueras Corchano, donde se recreaba la muerte de ese villano de opereta, pero real como la vida misma, que tuvo en sus manos el destino del Imperio Ruso durante demasiado tiempo. De esta criatura casi sobrenatural que fue Rasputín se han dicho muchas cosas (incluso se ha afirmado que era hijo del profesor James Moriarty, nada menos), pero el señor Piqueras Corchano se ciñe a la realidad en esta bella y sintética crónica.
Por otra parte, continuábamos con mi capricho de recuperar el folletín, tal y como nació en las páginas de los periódicos (esto es, en el faldón sobrante de la página), con un enorme relato sherlockiano escrito por Juan García Rodenas, y que lleva por título "La aventura del magnicidio resuelto": Este relato sobre la juventud de Sherlock Holmes en América con la compañía Sassanoff (una referencia no canónica sino baringouldiana, cosa no baladí) llevaba al Maestro a investigar, a posteriori, el asesinato de Abraham Lincoln, en este caso, en compañía de un agente de la Pinkerton... El relato es extraordinario y el tono recuerda muchísimo (estoy seguro de que esa era la intención del señor García Rodenas) al Dashiell Hammett de las historias del innominado Continental Op (el Agente de la Continental). Juan fue muy generoso al entregar este cuento para Ínsula, y el relato fue más tarde recogido en el volumen Antes de Baker Street (también de la Academia de Mitología Creativa Jules Verne de Albacete, 2007). La historia nos acompañó durante cuatro números de Ínsula, que recuperaremos en este espacio sucesivamente.
Yo mismo inserté otro relato más en las últimas páginas de este memorable número, "Fausto y los duendecillos", un temprano relato de terror, o fantasía, o lo que prefieran, que fue reeditado en el volumen Nadie lo sabrá nunca (Fábulas Extrañas Ed., 2005). Aquellos que no tengan el libro (y no tienen excusa, pues aún lo pueden adquirir en la librería Estudio en Escarlata por el irrisorio precio de 6 euros), tienen la oportunidad de leerlo aquí.
Por último, Fernando Fuentes reprodujo el cartel del 7º Festimod, un pequeño festival de música que se celebró en Albacete, y que confieso no saber si aún tiene continuidad.


AJC dijo
Otro más pa la saca. Zenquiu veri mach. No sé por qué, debe ser algo genético tal vez, pero aquellos que somos incondicionales del Maestro, también nos sentimos atraídos por el viejo Jack. Y también por el Titanic. ¿Qué extraña conexión habrá entre estos tres temas de tan diferente pelaje? Bueno, la verdad es que uno es también aficionado a la novela popular española, a los superhéroes, al Capitán Trueno, al Hombre Enmascarado, a Tarzán, a Ellery Queen, a Nero Wolfe, a los personajes de Robin Wood, a Doctor Who (y su spin off: Torchwood), a Bonanza, al Teniente Blueberry, a.... ¡¡¡¡Uffff!!!
5 Julio 2011 | 07:06 PM